¿Que le ha sucedido?
En bikini tambien toman mandanga, como esta la cosa.
Nada grave, pero tuvo un preparador que la reventó y una expareja basura que le infló mucho la cabeza.
Ella empezó a entrenar con 16 años en el club de pesas cuando yo preparaba un campeonato de Cataluña y nos hicimos muy amigos, yo la orienté bastante porque iba perdidísima y ella me ayudaba con otras cosas (no sexuales). Cuando competí me vino a ver y le gustó tanto que quiso competir al año siguiente, vino con mi preparador y se metió en el equipo de competición (en esa época aún había uno). Esa temporada siguiente íbamos a salir juntos, quería ir al campeonato nacional, yo al final no me preparé porque no estaba pasando por el mejor momento, pero ella compitió y lo ganó todo como júnior. No ganó más porque su madre era muy ferrisiana y la frenó de competir en internacional.
Al año siguiente yo quería resarcirme y prepararme para el nacional, y ella quería pasarse a categoría wellness. Llegó a ponerse en casi 80 kg en volumen, y es una chica que es una muñeca, el efecto era espectacular. Pero ese fue el año del covid, y nuestras preparaciones se fueron a la mierda.
A mí me costó recuperar el camino, pero ella no lo recuperó nunca más. Desarrolló trastornos de la conducta alimenticia muy gordos y mi preparador ya no quiso llevarla más, no daba pie con bola. Al final acabó en manos de un preparador instagramero que le enchufaba cantidades bestiales y se puso bastante fuerte, pero no como en el volumen de hacía años ni con la misma calidad y con efectos secundarios muy duros. Tras mucha pedagogía conseguí convencerla de que lo dejara y se pusiera en manos de un endocrinólogo con bastante autobombo en esa época, pero ese era otro que tal, la tenía con testosterona propionato, masteron, primobolan y anavar. Vamos, que sólo faltaba trembolona para que fuera lo que estoy usando yo. A ese también lo acabó dejando pero ya tenía un estropicio importante encima e iba dando bandazos.
Yo en esa época estaba bastante alejado de todo esto, y ella me comía la oreja a menudo para que nos volviéramos a preparar juntos con mi preparador de siempre, porque fue el único que la llevó sin hacerle desgracias. El problema es que yo no tenía ganas, y mi preparador no quería llevarla a ella sola, se negaba. Al final me acabaron volviendo las ganas. Un día fuimos los dos juntos, le pedimos que nos llevara a los dos apelando a su buen corazón, y tras mucho ablandarlo accedió. Eso fue hará unos dos años. Con el tiempo mi preparador consiguió ayudarla a revertir todos los problemas que eran revertibles, pero cuando le tocó empezar la preparación hace unos meses le entró mucho miedo y dijo que no quería arriesgarse ahora que había conseguido recuperar su salud, y que si tenía que escoger entre esta y la competición, que escogía la primera. Es muy triste forzar tanto la maquinaria de una chavala que se vea empujada a creer que tiene que escoger con 25 años, pero así van los preparadores instagrameros.