Interceptor
Asiduo
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- 1 Oct 2003
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Bajamos por la calle Atocha de la mano..
Clara me mira y me sonrie, intento agarrar esa mano escurridiza y suave como si la vida me fuera en ello, pero el sudor no perdona en una noche como esta; una noche que nos vomita su fuego, sin perdonar siquiera a dos personas que hace escasos minutos, estaban compartiendo sus cuerpos, el fresco agua de una ducha y unas simples pero saciantes caladas del ultimo pitillo de un paquete de Winston americano.
Las luces de neon, del Mundo Fantastico y del Hollywood escupen recuerdos de noches pasadas de tristeza y soledad. Tambien de algunas borracheras y tal vez de mas de una bronca.
Fue en ese mismo instante cuando comprendí que mi juventud llegaba a su fin y que el tiempo solo era real en ese mismo instante, acompañado de Clara.
La simple hija de una asistenta, estaba consiguiendo el milagro.
Toda la vida viendo como su madre se dejaba la espalda, las uñas y tal vez el alma, fregando pisos en Lavapies, habian conseguido forjar a fuego todo un caracter, toda una pasion de mujer, toda una forma de ver la vida.
Asi era Clara, y asi de afortunado me sentia yo; quise invitarla a desayunar algo y pense incluso en llevarla hasta San Gines, como un amigo siempre hacia; Pero entendì que ese era mi momento y mi vida y que esta noche solo a nosotros nos pertenecia.
Entramos en un bar que acababa de abrir, Sentados en la barra, mientras el camarero encendia la maquina del cafe, me fije de nuevo en ella; su cara de sueño y media sonrisa.
Me acerque a su cuello e inspiré con fuerza, intentado captar todo su aroma, El aroma de una chicha de 21 años, Una mezcla de Tabaco y chanel como decia la cancion, (Que pena que este caso solo era mezcla de tabaco y farala, una colonia barata, de esas que nos venden cada navidad desde hace muchos años.. Pero que en ese momento me parecia mas excitante que el eau de Rochas.
Una Yonki acaba de entrar en el bar y le pide las llave del baño al camarero, este se niega e intenta hecharla, se enzarzan en una discusion salvaje; opto por pagar la consumicion, agarrar de nuevo la mano de Clara y agotar el paseo antes de que los rayos del sol nos indiquen que ese momento que yo pensaba eterno, no es mas que una de tantas noches.. Uno de tantos momentos que hacen de mi vida y de esta ciudad algo unico.
Los servicios de limpieza del ayuntamiento, el primer atasco de la mañana y el reloj de la estacion de Atocha propiciaron la despedida, ella marchó en el primer tren a Parla donde vivia con su madre, yo seguí mi camino por el paseo del Prado al Alba..
"Retire now to your tents and to your dreams
Tomorrow we enter the town of my birth
I want to be ready.."
un saludo.
Clara me mira y me sonrie, intento agarrar esa mano escurridiza y suave como si la vida me fuera en ello, pero el sudor no perdona en una noche como esta; una noche que nos vomita su fuego, sin perdonar siquiera a dos personas que hace escasos minutos, estaban compartiendo sus cuerpos, el fresco agua de una ducha y unas simples pero saciantes caladas del ultimo pitillo de un paquete de Winston americano.
Las luces de neon, del Mundo Fantastico y del Hollywood escupen recuerdos de noches pasadas de tristeza y soledad. Tambien de algunas borracheras y tal vez de mas de una bronca.
Fue en ese mismo instante cuando comprendí que mi juventud llegaba a su fin y que el tiempo solo era real en ese mismo instante, acompañado de Clara.
La simple hija de una asistenta, estaba consiguiendo el milagro.
Toda la vida viendo como su madre se dejaba la espalda, las uñas y tal vez el alma, fregando pisos en Lavapies, habian conseguido forjar a fuego todo un caracter, toda una pasion de mujer, toda una forma de ver la vida.
Asi era Clara, y asi de afortunado me sentia yo; quise invitarla a desayunar algo y pense incluso en llevarla hasta San Gines, como un amigo siempre hacia; Pero entendì que ese era mi momento y mi vida y que esta noche solo a nosotros nos pertenecia.
Entramos en un bar que acababa de abrir, Sentados en la barra, mientras el camarero encendia la maquina del cafe, me fije de nuevo en ella; su cara de sueño y media sonrisa.
Me acerque a su cuello e inspiré con fuerza, intentado captar todo su aroma, El aroma de una chicha de 21 años, Una mezcla de Tabaco y chanel como decia la cancion, (Que pena que este caso solo era mezcla de tabaco y farala, una colonia barata, de esas que nos venden cada navidad desde hace muchos años.. Pero que en ese momento me parecia mas excitante que el eau de Rochas.
Una Yonki acaba de entrar en el bar y le pide las llave del baño al camarero, este se niega e intenta hecharla, se enzarzan en una discusion salvaje; opto por pagar la consumicion, agarrar de nuevo la mano de Clara y agotar el paseo antes de que los rayos del sol nos indiquen que ese momento que yo pensaba eterno, no es mas que una de tantas noches.. Uno de tantos momentos que hacen de mi vida y de esta ciudad algo unico.
Los servicios de limpieza del ayuntamiento, el primer atasco de la mañana y el reloj de la estacion de Atocha propiciaron la despedida, ella marchó en el primer tren a Parla donde vivia con su madre, yo seguí mi camino por el paseo del Prado al Alba..
"Retire now to your tents and to your dreams
Tomorrow we enter the town of my birth
I want to be ready.."
un saludo.