AUTENTICA HISTORIA DE LA EVOLUCIÓN DEL LOGO DE RENAULT
Ferdinand Renault de la Coquille era un hombre de campo con aspiraciones urbanitas en plena época de la depresión finlandesa, cuando los ciudadanos aún no conocían los beneficios del Prozac y todo se les iba en llorar y lamentarse de su perra suerte.
Todo el afán de Ferdinand era crear una gama de coches utilitarios que se vendiera en todas partes, sin ánimo de lucro personal. Era un benefactor.
Tras fabricar su primer prototipo pensó que, acto seguido, debía crear un logo.
Viendo lo que le rodeaba se hizo una idea romboidal a partir de una composición de gallinaceas autóctonas.
Helas:
Y así nació el rombo de La Coquille
Pero era muy simple y falto de chispa.
Tras diseñar el rombo como símbolo inicial, se esforzó en añadir algo que atrajera la atención de los futuros consumidores y pensó en rellenar el rombo con algo.
"¿Con qué, dios mio?. ¿Con qué?". Se lamentaba.
Como el hambre es muy mala, pensó en comida. Por lo de la depresión y la bulimia finlandesa...
Pero se le echaron encima todo un equipo de hugonotes indignados por el guiño obsceno y le obligaron a simplificarlo. Por el bien de los menores de edad y los religiosos, que son compradores en potencia de utilitarios.
Producto final simplificado.
Ferdinand, asqueado con el mundo ramplón y carente de miras, se tiró por un puente para acabar con su vida, pero se le enredaron los cordones de los zapatos, inventando de esta forma el "puenting", que le dió fama y dinero a espuertas.
Y ya no me se más.