En el ascensor no, pero en un probador del corte inglés si. Me dió un apretón de esos jodidos que te duele hasta la cintura. No tenía ni puta idea de donde estaban los baños, así que agarré lo que tenía más mano: unos Levi's y un polo Pedro del Hierro y entre corriendo en el probador que tenía justo al lado.
Abri los Levi's, acerque mi ojete y empezó a salir caldo hirviendo a presión. Que barbaridad como olía aquello. Cuando vi que ya había salido todo me limpié el ojal con el polo, lo metí dentro de los pantalones, lo enrollé todo, lo tiré a una esquina y salí zumbando de allí.
Lo peor es que es la segunda vez que me pasa eso en el corte inglés.