Buenos días amigos. Pesadillas he tenido con el triple del puto traidor de Yuy sobre la bocina. Habíamos remontado, hostiass.
He vuelto a ver las jugadas repetidas del partido del Patético. Florentino rules y cuánto candor, madre mía. Un auténtico atraco, dos penaltis tangados, uno en contra que no era con expulsión incluída del portero, y por si fuera poco Barbosa ni siquiera vio tarjeta tras serrarle las piernas a Tiago. Teniendo en cuenta que eso se lo hicieron al líder de entonces, QUÉ RARO que no haya salido nada a nivel nacional, ni se monte ningún escándolo, aunque sea pequeño. Un escandalito. Igualito que con Tristiano, lo mismo. Pero es que esos se pensaron que con un buen equipo es suficiente para ganar a la alargada sombra del Maligno. Ilusos... empezaron a cavar su tumba cuando no pudimos con ellos en el Calderón y el Maligno se acercó en la clasificación. Demasiado cortos de miras. Tenían que haber calculado que un triunfo del Barça sería beneficioso para ellos a largo plazo, puesto que las fuerzas ocultas les habrían seguido amparando como hasta entonces.
Si a alguien hay que felicitar es a las mentes preclaras que, cuando el Maligno estaba por debajo y con respiración asistida y los árbitros eran benevolentes con los colchoneros, ya anticiparon qué pasaría si el Realísimo se ponía a tiro de liderato. Pero es que a eso en cavernario se le llama mutar de ser "El equipo que lucha contra los lutos" a ser "El equipo vecino que se cree superior al equipo de Bien de los ESPAÑOLES". El gilismo les tiene entretenidos celebrando recopas y copas del Rey, método patentado por el pequeño führer de Barakaldo que nosotros ya conocemos muy bien. El triste sino del pagafantismo atlético, y ellos carecen de una figura histórica como Cruyff para dinamitarlo todo desde dentro.
En cuanto al partido del Barça, negándome absolutamente a felicitar al equipo tras una victoria. ESO NUNCA, es mearse directamente en todo lo que representa el tribunerismo. Eso sí, paladeando aquella sensación en la que el Santísimo lo paraba todo y Ronaldo, el bueno, las iba clavando.
En cuanto al gol de Alexis, lo vais a ver más veces que cualquiera que meta en toda su puta vida. Igualito, igualito que el día en que Tristiano metió un gol idéntico en el campo del Valencia, que sirvió para que el Maligno ganara por un gol de diferencia. ¿Qué tituló la Morsa ese día, amigos?