¿Es aquí el post para desahogarte por tu infelicidad? Bien, empezemos:
OPSAMDOIMQWOIEMOASDLK LKDS CLKXMLMKSDIONUIO!nn!!pIoi!!!!!!!!1
POMJQAPODKM,XZKLXmsadomoiqwneionu)(!H()h4234092384dsafoinIO!NN
powqrjewpjrwej. MOisd,sda.
Bien, esta mañana gané 10 putos € ganando al poker, y en cosa de 10 mins volví a perderlos. Y da rabia, porque todo era por culpa de un HIJO DE LA GRAN PUTA que tenia una suerte de cojones , me cago en tos sus muertos, que si yo tenía trío el tío tenia poker, si yo tenia full, el tío tenia escalera, si yo tenia escalera, el tío tenia escalera de color ME CAGO EN SUS ANCESTROS Y EN SU PUÑETERÍSIMA FAMILIA.
Tranquilicémonos. ¿Qué diría la hierbas de esto? Bien, bien.
Lo de que la ignorancia es la felicidad lo sabemos desde que vimos en Matrix al personajillo que nos daba envidia a dos bandas, a algunos por tomarse una pastilla que le transportó a otro mundo, a otros -como yo- por disfrutar de ese suculento solomillo hecho de datos en Matrix, por el cual desde esa escena siempre que me apetece carne me acuerdo de ese cabrón.
Bien, paso siguiente. Teniendo en cuenta que nosotros seríamos algo así como los pescaos que, en una pecera opaca, sólo pueden ver su mundo desde dentro, y no lo conocen (habría que verlo "desde fuera" para que lo comprendieran), nosotros también, puesto que vemos nuestro mundo y universo también desde dentro, y para colmo desde una infinitesimal parte de este.
Teniendo en cuenta que el conocimiento de este universo es un porcentaje que tiende a 0, y el tamaño real del universo, aun siendo limitado, tiende a infinito, nuestro conocimiento sensible total sería 0. Pero si además tenemos en cuenta que la pequeña parte que conocemos individualmente (una cosa es lo que la Humanidad conozca sobre su mundo, y otra cada uno de nosotros sobre él), es -obviamente- menor que la parte total que conocemos, y ya hemos dicho que ese conocimiento es 0, nuestro conocimiento individual, pues, ES NEGATIVO.
En definitiva, por lógica, no puede haber nadie inteligente, puesto que el conocimiento de cada uno de nosotros sobre las cosas es inferior a cero, y por ende, negativo. Por tanto, no solamente no somos inteligentes, y por consiguiente, ignorantes, sino que somos tan absolutamente ignorantes que no conocemos nuestra propia ignorancia.
El desconocimiento del desconocimiento del desconocimiento de nuestro propio entorno y posibilidades en cuanto él, nos lleva irremediablemente a la conclusión de que la infelicidad es un concepto que no existe.