pepi_juani
Freak
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Hello, hello.
Me apetece hablar de una lacra de nuestra sociedad, las calientapollas, las podemos encontrar en todas las tribus urbanas y en todos los rangos de edad. Prefiero obviar las ciber-calientapollas, ya que suelen ser gordas resabiadas y me dan asquito.
Hablo por experiencia personal, y es por eso que solo distingo dos tipos de calientabraguetas, las que lo son por vocación, o género hijas de puta, y las que los son a su pesar, género puritanas con complejos.
De las segundas he encontrado menos, pero pese a que no lo hacen conscientemente, el dolor de huevos que dejan es el mismo, así que las trataremos de igual o parecida forma. Suelen ser niñas que están de buen ver , de momento no me acerco a los fetos, y que en apariencia no tienen ningún complejo ni tara social, pero cuando intimas con ellas dejan ver que están llenas de traumas y complejos varios. Sus frases típicas son "apaga la luz", "no nos conocemos lo suficiente", "me va a venir la regla la semana que viene y ahora hay riesgo de quedarme embarazada". Suelen ser por lo general niñas de pueblo o de barrio, que arrastran todavía viejas costumbres. La forma en que debemos actuar es la siguiente. Lo ilustro con un ejemplo:
Conoces a una chica, la primera noche accede a ir contigo, pero no se deja penetrar, poniendo excusas como que tiene la regla o es muy pronto. No hay problema, ya caerá. La semana siguiente pica y se va a tu casa a "ver una película". La calientas, le pones la castaña a mil y cuando vas a consumar se raja, aquí queda demostrado que es una hija de puta. Tranquilos, ya nos vengaremos. La dejamos marchar y dejamos pasar los días para que sea consciente de nuestro enfado. Una noche la encontramos medio borracha en la disco, la llevamos a casa y consumamos el acto y la venganza. Nada de mariconadas ni de dejarla satisfecha, nos corremos las veces que nos de la gana y que le den. A continuación borrar el número y no contestar a llamadas de números desconocidos. Espero que haya quedado clarito.
Vamos con el primer grupo, las HIJAS DE SATANÁS. Suelen ser niñas pijitas o que se las den de ello. Están buenas y lo saben. Y se aprovechan de ello. Son las divas, la guapa del grupo, inaccesibles en sitios tales como discotecas y bares, están demasiado ocupadas bailando y siendo el centro de atención y no van a dedicar más de cinco minutos a hablar con nadie. Hay que centrarse en un rango de edad ligeramente más bajo al tuyo. Por norma general deben ser de dos a tres años menores que nosotros, si no ni modo(homenaje a los sudacas del foro, un saludo :P). Tampoco conviene pasarse, los pandilleros de instituto están ojo avizor por si les quitas sus ligues y te pueden partir las piernas con un candado de moto. Bueno, una vez que logramos alcanzar uno de éstos objetivos el error que no debemos cometer es ir con ellas a ninguna discoteca, ya que seremos ignorados por norma y/o nos veremos involucrados en más de una pelea. A éstas chicas, para camelarlas hay que demostrar un status que o tenemos o nos inventamos. Invitarlas al cine, llevarlas a algún bar que frecuentemos y ponernos a hablar con el encargado (el objetivo es que piense que puede llegar a trabajar de camarera, el sumum para ellas, ya que lograran ser el centro de las miradas), etc. Si logramos mojar con ellas nos podemos dar por satisfechos y deberemos dejarlas tiradas en cuanto la saquemos, ya que corremos el riesgo de arruinarnos o volvernos gilipollas. Si resulta ser una auténtica hija de puta, deberemos actuar como sigue, de nuevo lo ilustro con un ejemplo:
Logramos "encamarlas" un par de veces y conseguimos hacer "petting", nueva palabra que nos enseñan ellas y que consiste en rozarles el chochito con el manubrio , sin llegar a meterla, dolor de huevos asegurado. Todo lo más que se llega a conseguir es que te la roce con la mano, eso si, ella se queda totalmente satisfecha con la comida especial que le haces, aprendida tras muchos años. Una vez que ha quedado claro que no te la vas a hincar a corto plazo y que es más el esfuerzo que el beneficio, debemos dejarla de la maner más humillante posible, a poder ser debe estar desnuda en la cama y debemos decirle que ya no nos gusta, mirándola con todo el desprecio posible.
Espero que este manual os sirva, amiguitos.
Para llamarme hijo de puta están los privados, chatos, aquí os podeis limitar a contar experiencias personales con hijas de puta y manuales de conducta.
Pollacitos para todos.
Me apetece hablar de una lacra de nuestra sociedad, las calientapollas, las podemos encontrar en todas las tribus urbanas y en todos los rangos de edad. Prefiero obviar las ciber-calientapollas, ya que suelen ser gordas resabiadas y me dan asquito.
Hablo por experiencia personal, y es por eso que solo distingo dos tipos de calientabraguetas, las que lo son por vocación, o género hijas de puta, y las que los son a su pesar, género puritanas con complejos.
De las segundas he encontrado menos, pero pese a que no lo hacen conscientemente, el dolor de huevos que dejan es el mismo, así que las trataremos de igual o parecida forma. Suelen ser niñas que están de buen ver , de momento no me acerco a los fetos, y que en apariencia no tienen ningún complejo ni tara social, pero cuando intimas con ellas dejan ver que están llenas de traumas y complejos varios. Sus frases típicas son "apaga la luz", "no nos conocemos lo suficiente", "me va a venir la regla la semana que viene y ahora hay riesgo de quedarme embarazada". Suelen ser por lo general niñas de pueblo o de barrio, que arrastran todavía viejas costumbres. La forma en que debemos actuar es la siguiente. Lo ilustro con un ejemplo:
Conoces a una chica, la primera noche accede a ir contigo, pero no se deja penetrar, poniendo excusas como que tiene la regla o es muy pronto. No hay problema, ya caerá. La semana siguiente pica y se va a tu casa a "ver una película". La calientas, le pones la castaña a mil y cuando vas a consumar se raja, aquí queda demostrado que es una hija de puta. Tranquilos, ya nos vengaremos. La dejamos marchar y dejamos pasar los días para que sea consciente de nuestro enfado. Una noche la encontramos medio borracha en la disco, la llevamos a casa y consumamos el acto y la venganza. Nada de mariconadas ni de dejarla satisfecha, nos corremos las veces que nos de la gana y que le den. A continuación borrar el número y no contestar a llamadas de números desconocidos. Espero que haya quedado clarito.
Vamos con el primer grupo, las HIJAS DE SATANÁS. Suelen ser niñas pijitas o que se las den de ello. Están buenas y lo saben. Y se aprovechan de ello. Son las divas, la guapa del grupo, inaccesibles en sitios tales como discotecas y bares, están demasiado ocupadas bailando y siendo el centro de atención y no van a dedicar más de cinco minutos a hablar con nadie. Hay que centrarse en un rango de edad ligeramente más bajo al tuyo. Por norma general deben ser de dos a tres años menores que nosotros, si no ni modo(homenaje a los sudacas del foro, un saludo :P). Tampoco conviene pasarse, los pandilleros de instituto están ojo avizor por si les quitas sus ligues y te pueden partir las piernas con un candado de moto. Bueno, una vez que logramos alcanzar uno de éstos objetivos el error que no debemos cometer es ir con ellas a ninguna discoteca, ya que seremos ignorados por norma y/o nos veremos involucrados en más de una pelea. A éstas chicas, para camelarlas hay que demostrar un status que o tenemos o nos inventamos. Invitarlas al cine, llevarlas a algún bar que frecuentemos y ponernos a hablar con el encargado (el objetivo es que piense que puede llegar a trabajar de camarera, el sumum para ellas, ya que lograran ser el centro de las miradas), etc. Si logramos mojar con ellas nos podemos dar por satisfechos y deberemos dejarlas tiradas en cuanto la saquemos, ya que corremos el riesgo de arruinarnos o volvernos gilipollas. Si resulta ser una auténtica hija de puta, deberemos actuar como sigue, de nuevo lo ilustro con un ejemplo:
Logramos "encamarlas" un par de veces y conseguimos hacer "petting", nueva palabra que nos enseñan ellas y que consiste en rozarles el chochito con el manubrio , sin llegar a meterla, dolor de huevos asegurado. Todo lo más que se llega a conseguir es que te la roce con la mano, eso si, ella se queda totalmente satisfecha con la comida especial que le haces, aprendida tras muchos años. Una vez que ha quedado claro que no te la vas a hincar a corto plazo y que es más el esfuerzo que el beneficio, debemos dejarla de la maner más humillante posible, a poder ser debe estar desnuda en la cama y debemos decirle que ya no nos gusta, mirándola con todo el desprecio posible.
Espero que este manual os sirva, amiguitos.
Para llamarme hijo de puta están los privados, chatos, aquí os podeis limitar a contar experiencias personales con hijas de puta y manuales de conducta.
Pollacitos para todos.