No más progres ni visionarios retrasados

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EsCrOTo

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12 Ago 2003
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El invierno de 1937 dejó huella en un pueblecito español, cuyo nombre no viene al caso, y que tiene mucha similitud con lo que pasó en muchos pueblos de España por esos años… La vida era más o menos tranquila, teniendo en cuenta lo que estaba sucediendo… pero ese día funesto de enero aparecieron unos milicianos mandados por “El Negro”, y todo cambió…

En su “periplo” por el pueblo, lo primero que hicieron fue ir a la Iglesia y profanarla. Entre otras cosas, robaron los cálices y se dedicaron a pisotear las Sagradas Formas. A don Paco, el cura, después de una larga tortura para que blasfemara y renegara de Dios, cosa que no consiguieron, le sacaron las tripas y con ellas ahorcaron a don Anselmo, cura del pueblecito vecino, al que también habían torturado salvajemente. Al sacristán, que había presenciado todo, le ataron a un tractor y fue arrastrado durante cuatro horas por todo el contorno hasta que sólo quedaron los huesos del pobre desgraciado.

Emborrachados del olor a sangre y del vino de las bodegas, que previamente habían saqueado, se fueron al convento cercano, en donde dieciocho monjitas de clausura dedicaban su vida a Dios. Como fieras irrumpieron en sus vidas, violando a todas repetidamente, incluso a las más ancianas. Continuaron apagando cigarros en sus pechos y arrancándoles la piel a pedazos con tenazas para, finalmente, estrangularlas a todas.

La consigna que “El Negro” había dado a sus secuaces fue el guardar las balas para cuando llegaran “los fascistas” y que no se debía desperdiciar ninguna. Todos obedecieron a su jefe sin pestañear.

Así, la familia Vivar, compuesta por padre, madre, abuelos, siete hijos y dos tías, es asesinada a base de hachazos, además de con azadones, picos y con todo lo que encontraron punzante… La misma suerte corrieron otras cuatro o cinco familias del pueblo.

Por último a Ángel, un chico católico de dieciocho años, después de intentar que renegara de sus principios, le someten a una espantosa tortura, cortándole las orejas, la nariz, los dedos de las manos y pies, la lengua… Le sacan los ojos, y le parten los brazos y las piernas para dejarle luego en mitad del campo agonizando al sol durante horas…

Todas las noches dan “el parte” a su jefe “El Negro”, al que le gusta sentarse en medio de la plaza del pueblo, donde arde una gran hoguera que avivan con “menudencias” recogidas de la Iglesia, del Convento, del Ayuntamiento y de casas particulares: más de 10.000 libros, muebles, cuadros de gran valor y otras obras de arte, como un archivo precioso del siglo XII, que se guardaba en la parroquia, se queman para regocijo de estos héroes de la libertad.

Al cabo de un mes, los nacionales toman el pueblo. El grupo del “Negro” se rinde sin tampoco en este caso disparar ni una bala. Pero alguien del pueblo, algún chivato sin duda, cuenta las atrocidades de los milicianos…

“El Negro” y sus secuaces son juzgados y fusilados por sus heroicas acciones…

Han pasado 67 años y por el pueblo aparecen unos señores muy elegantes y muy cultos que dicen que van a “recuperar la memoria histórica”, y abren la zanja donde están enterrados “El Negro” y sus compañeros…Se monta un gran revuelo, hacen fotos, vienen todas las televisiones… y estos señores tan cultos y elegantes montan una rueda de prensa para decir que estos 35 “héroes” fueron fusilados por defender la “Libertad y la Democracia” y que sus familias pueden enterrar sus cuerpos dignamente…También anuncian que se les levantará un monumento para recordar su lucha valerosa y su defensa de la cultura. Las imágenes son enseñadas a todo el país por todos los medios de comunicación sin excepción y de la manera mas destacada que se pueda imaginar. También es enviada la noticia al resto del mundo.

De pronto, comienza a caer una fuerte lluvia sobre los cultos y demócratas señores de la “Recuperación de la Memoria Histórica” que, en vista de lo cual, se refugian en un lujoso hotel de cinco estrellas para celebrar por todo lo alto su hazaña…

Las inmensas zanjas de Paracuellos del Jarama, de Aravaca y de otros muchos lugares, por un instante, parece que se remueven… Es la Reconciliación que buscan los defensores de la libertad y de la democracia.
 
Eso, multiplicado por diez, lo hicieron los nazionales.
entre los que mataron estaba mi abuelo
Y el jefe de los que lo mataron fue condecorado y vivió como Dios durante muchos años.
Yo quiero saber donde está enterrado mi abuelo.
Hasta que lo sepa, el único consuelo que me queda es ir de vez en cuando al cementerio y mearme en la tumba de su asesino, cosa que hago con sumo gusto.

PD. Guardate de los copypastes, puedes hacer el mismo ridiculo que Pio Moa.
 
para este tema tengo dos versiones:


AH OK

o tambien podria ser....

ei tronko gracias por avisar

PD: Utilizados bajo autorizacion de los propietarios del copyright. Ambas son Marcas registradas.
 
vadertxu rebuznó:
Eso, multiplicado por diez, lo hicieron los nazionales.
entre los que mataron estaba mi abuelo
Y el jefe de los que lo mataron fue condecorado y vivió como Dios durante muchos años.
Yo quiero saber donde está enterrado mi abuelo.
Hasta que lo sepa, el único consuelo que me queda es ir de vez en cuando al cementerio y mearme en la tumba de su asesino, cosa que hago con sumo gusto.

PD. Guardate de los copypastes, puedes hacer el mismo ridiculo que Pio Moa.

Que uno sea un cabrón no hace que el otro sean un santo. No caigas en el mismo argumento de siempre que ya resulta cansino, además huele.
 
Einherjer rebuznó:
vadertxu rebuznó:
Eso, multiplicado por diez, lo hicieron los nazionales.
entre los que mataron estaba mi abuelo
Y el jefe de los que lo mataron fue condecorado y vivió como Dios durante muchos años.
Yo quiero saber donde está enterrado mi abuelo.
Hasta que lo sepa, el único consuelo que me queda es ir de vez en cuando al cementerio y mearme en la tumba de su asesino, cosa que hago con sumo gusto.

PD. Guardate de los copypastes, puedes hacer el mismo ridiculo que Pio Moa.

Que uno sea un cabrón no hace que el otro sean un santo. No caigas en el mismo argumento de siempre que ya resulta cansino, además huele.

Lo que me toca muchiiiiisimo los cojones es que para la "reconciliación" hay que olvidar.
Si se quiere eso, se debe publicitar los de todos, y tratarlos a todos por igual, coño, a los de un lado y a los del otro, santos y cabrones cada uno en su lado MORAL, no en el POLÍTICO.
He soltado aquello porque me toca personalmente. Que el "negro" era un cabrón?, vale, pero cagadas de esas se han visto muchas en este país, como concederle la medalla al mérito civil a Melitón Manzanas, un sádico torturador fascista, por el hecho de haber sido asesinado por ETA en los años 60. Las caras de los que pasaron por sus manos (uno de ellos Lopez de Lacalle, asesinado a su vez después por ETA) eran de verlas.
 
vadertxu rebuznó:
Lo que me toca muchiiiiisimo los cojones es que para la "reconciliación" hay que olvidar.
Si se quiere eso, se debe publicitar los de todos, y tratarlos a todos por igual, coño, a los de un lado y a los del otro, santos y cabrones cada uno en su lado MORAL, no en el POLÍTICO.
He soltado aquello porque me toca personalmente. Que el "negro" era un cabrón?, vale, pero cagadas de esas se han visto muchas en este país, como concederle la medalla al mérito civil a Melitón Manzanas, un sádico torturador fascista, por el hecho de haber sido asesinado por ETA en los años 60. Las caras de los que pasaron por sus manos (uno de ellos Lopez de Lacalle, asesinado a su vez después por ETA) eran de verlas.

Y la burra al trigo.
 
EsCrOTo rebuznó:
El invierno de 1937 dejó huella en un pueblecito español, cuyo nombre no viene al caso, y que tiene mucha similitud con lo que pasó en muchos pueblos de España por esos años… La vida era más o menos tranquila, teniendo en cuenta lo que estaba sucediendo… pero ese día funesto de enero aparecieron unos milicianos mandados por “El Negro”, y todo cambió…

En su “periplo” por el pueblo, lo primero que hicieron fue ir a la Iglesia y profanarla. Entre otras cosas, robaron los cálices y se dedicaron a pisotear las Sagradas Formas. A don Paco, el cura, después de una larga tortura para que blasfemara y renegara de Dios, cosa que no consiguieron, le sacaron las tripas y con ellas ahorcaron a don Anselmo, cura del pueblecito vecino, al que también habían torturado salvajemente. Al sacristán, que había presenciado todo, le ataron a un tractor y fue arrastrado durante cuatro horas por todo el contorno hasta que sólo quedaron los huesos del pobre desgraciado.

Emborrachados del olor a sangre y del vino de las bodegas, que previamente habían saqueado, se fueron al convento cercano, en donde dieciocho monjitas de clausura dedicaban su vida a Dios. Como fieras irrumpieron en sus vidas, violando a todas repetidamente, incluso a las más ancianas. Continuaron apagando cigarros en sus pechos y arrancándoles la piel a pedazos con tenazas para, finalmente, estrangularlas a todas.

La consigna que “El Negro” había dado a sus secuaces fue el guardar las balas para cuando llegaran “los fascistas” y que no se debía desperdiciar ninguna. Todos obedecieron a su jefe sin pestañear.

Así, la familia Vivar, compuesta por padre, madre, abuelos, siete hijos y dos tías, es asesinada a base de hachazos, además de con azadones, picos y con todo lo que encontraron punzante… La misma suerte corrieron otras cuatro o cinco familias del pueblo.

Por último a Ángel, un chico católico de dieciocho años, después de intentar que renegara de sus principios, le someten a una espantosa tortura, cortándole las orejas, la nariz, los dedos de las manos y pies, la lengua… Le sacan los ojos, y le parten los brazos y las piernas para dejarle luego en mitad del campo agonizando al sol durante horas…

Todas las noches dan “el parte” a su jefe “El Negro”, al que le gusta sentarse en medio de la plaza del pueblo, donde arde una gran hoguera que avivan con “menudencias” recogidas de la Iglesia, del Convento, del Ayuntamiento y de casas particulares: más de 10.000 libros, muebles, cuadros de gran valor y otras obras de arte, como un archivo precioso del siglo XII, que se guardaba en la parroquia, se queman para regocijo de estos héroes de la libertad.

Al cabo de un mes, los nacionales toman el pueblo. El grupo del “Negro” se rinde sin tampoco en este caso disparar ni una bala. Pero alguien del pueblo, algún chivato sin duda, cuenta las atrocidades de los milicianos…

“El Negro” y sus secuaces son juzgados y fusilados por sus heroicas acciones…

Han pasado 67 años y por el pueblo aparecen unos señores muy elegantes y muy cultos que dicen que van a “recuperar la memoria histórica”, y abren la zanja donde están enterrados “El Negro” y sus compañeros…Se monta un gran revuelo, hacen fotos, vienen todas las televisiones… y estos señores tan cultos y elegantes montan una rueda de prensa para decir que estos 35 “héroes” fueron fusilados por defender la “Libertad y la Democracia” y que sus familias pueden enterrar sus cuerpos dignamente…También anuncian que se les levantará un monumento para recordar su lucha valerosa y su defensa de la cultura. Las imágenes son enseñadas a todo el país por todos los medios de comunicación sin excepción y de la manera mas destacada que se pueda imaginar. También es enviada la noticia al resto del mundo.

De pronto, comienza a caer una fuerte lluvia sobre los cultos y demócratas señores de la “Recuperación de la Memoria Histórica” que, en vista de lo cual, se refugian en un lujoso hotel de cinco estrellas para celebrar por todo lo alto su hazaña…

Las inmensas zanjas de Paracuellos del Jarama, de Aravaca y de otros muchos lugares, por un instante, parece que se remueven… Es la Reconciliación que buscan los defensores de la libertad y de la democracia.


[Ironic]Que malos eran los republicanos, menos mal que los nacionales nos libraron de ellos.[/Ironic]
 
vadertxu rebuznó:
pero cagadas de esas se han visto muchas en este país, como concederle la medalla al mérito civil a Melitón Manzanas, un sádico torturador fascista, por el hecho de haber sido asesinado por ETA en los años 60.

En muchos pueblos de tu región, los asesinos etarras son hijos predilectos, sólo por asesinar a agentes de la ley
 
vadertxu rebuznó:
Einherjer rebuznó:
vadertxu rebuznó:
Eso, multiplicado por diez, lo hicieron los nazionales.
entre los que mataron estaba mi abuelo
Y el jefe de los que lo mataron fue condecorado y vivió como Dios durante muchos años.
Yo quiero saber donde está enterrado mi abuelo.
Hasta que lo sepa, el único consuelo que me queda es ir de vez en cuando al cementerio y mearme en la tumba de su asesino, cosa que hago con sumo gusto.

PD. Guardate de los copypastes, puedes hacer el mismo ridiculo que Pio Moa.

Que uno sea un cabrón no hace que el otro sean un santo. No caigas en el mismo argumento de siempre que ya resulta cansino, además huele.

Lo que me toca muchiiiiisimo los cojones es que para la "reconciliación" hay que olvidar.
Si se quiere eso, se debe publicitar los de todos, y tratarlos a todos por igual, coño, a los de un lado y a los del otro, santos y cabrones cada uno en su lado MORAL, no en el POLÍTICO.
He soltado aquello porque me toca personalmente. Que el "negro" era un cabrón?, vale, pero cagadas de esas se han visto muchas en este país, como concederle la medalla al mérito civil a Melitón Manzanas, un sádico torturador fascista, por el hecho de haber sido asesinado por ETA en los años 60. Las caras de los que pasaron por sus manos (uno de ellos Lopez de Lacalle, asesinado a su vez después por ETA) eran de verlas.

Vamos a ver, tontopene. Lee con un poco más de atención. Este artículo principalmente se está metiendo con la asociación para la recuperación de la memoria histórica, y con todos esos desgraciados que nos venden lo de que los Republicanos eran defensores de la democracia, etc.

Además, tu mismo estás diciendo que hay que publicitar las salvajadas de todos. Y no recuerdo precisamente muchas historias negativas de estos "defensores de la democracia" (no creo que sea porque no falten).
 
EsCrOTo rebuznó:
El invierno de 1937 dejó huella en un pueblecito español, cuyo nombre no viene al caso, y que tiene mucha similitud con lo que pasó en muchos pueblos de España por esos años… La vida era más o menos tranquila, teniendo en cuenta lo que estaba sucediendo… pero ese día funesto de enero aparecieron unos milicianos mandados por “El Negro”, y todo cambió…

En su “periplo” por el pueblo, lo primero que hicieron fue ir a la Iglesia y profanarla. Entre otras cosas, robaron los cálices y se dedicaron a pisotear las Sagradas Formas. A don Paco, el cura, después de una larga tortura para que blasfemara y renegara de Dios, cosa que no consiguieron, le sacaron las tripas y con ellas ahorcaron a don Anselmo, cura del pueblecito vecino, al que también habían torturado salvajemente. Al sacristán, que había presenciado todo, le ataron a un tractor y fue arrastrado durante cuatro horas por todo el contorno hasta que sólo quedaron los huesos del pobre desgraciado.

Emborrachados del olor a sangre y del vino de las bodegas, que previamente habían saqueado, se fueron al convento cercano, en donde dieciocho monjitas de clausura dedicaban su vida a Dios. Como fieras irrumpieron en sus vidas, violando a todas repetidamente, incluso a las más ancianas. Continuaron apagando cigarros en sus pechos y arrancándoles la piel a pedazos con tenazas para, finalmente, estrangularlas a todas.

La consigna que “El Negro” había dado a sus secuaces fue el guardar las balas para cuando llegaran “los fascistas” y que no se debía desperdiciar ninguna. Todos obedecieron a su jefe sin pestañear.

Así, la familia Vivar, compuesta por padre, madre, abuelos, siete hijos y dos tías, es asesinada a base de hachazos, además de con azadones, picos y con todo lo que encontraron punzante… La misma suerte corrieron otras cuatro o cinco familias del pueblo.

Por último a Ángel, un chico católico de dieciocho años, después de intentar que renegara de sus principios, le someten a una espantosa tortura, cortándole las orejas, la nariz, los dedos de las manos y pies, la lengua… Le sacan los ojos, y le parten los brazos y las piernas para dejarle luego en mitad del campo agonizando al sol durante horas…

Todas las noches dan “el parte” a su jefe “El Negro”, al que le gusta sentarse en medio de la plaza del pueblo, donde arde una gran hoguera que avivan con “menudencias” recogidas de la Iglesia, del Convento, del Ayuntamiento y de casas particulares: más de 10.000 libros, muebles, cuadros de gran valor y otras obras de arte, como un archivo precioso del siglo XII, que se guardaba en la parroquia, se queman para regocijo de estos héroes de la libertad.

Al cabo de un mes, los nacionales toman el pueblo. El grupo del “Negro” se rinde sin tampoco en este caso disparar ni una bala. Pero alguien del pueblo, algún chivato sin duda, cuenta las atrocidades de los milicianos…

“El Negro” y sus secuaces son juzgados y fusilados por sus heroicas acciones…

Han pasado 67 años y por el pueblo aparecen unos señores muy elegantes y muy cultos que dicen que van a “recuperar la memoria histórica”, y abren la zanja donde están enterrados “El Negro” y sus compañeros…Se monta un gran revuelo, hacen fotos, vienen todas las televisiones… y estos señores tan cultos y elegantes montan una rueda de prensa para decir que estos 35 “héroes” fueron fusilados por defender la “Libertad y la Democracia” y que sus familias pueden enterrar sus cuerpos dignamente…También anuncian que se les levantará un monumento para recordar su lucha valerosa y su defensa de la cultura. Las imágenes son enseñadas a todo el país por todos los medios de comunicación sin excepción y de la manera mas destacada que se pueda imaginar. También es enviada la noticia al resto del mundo.

De pronto, comienza a caer una fuerte lluvia sobre los cultos y demócratas señores de la “Recuperación de la Memoria Histórica” que, en vista de lo cual, se refugian en un lujoso hotel de cinco estrellas para celebrar por todo lo alto su hazaña…

Las inmensas zanjas de Paracuellos del Jarama, de Aravaca y de otros muchos lugares, por un instante, parece que se remueven… Es la Reconciliación que buscan los defensores de la libertad y de la democracia.

hijos de puta habia en los dos bandos, bueno,, mmmm, mas que hijoputas llamemosles "especie humana",,, lo que hay que hacer es olvidar toda la puta guerra civil ya, que cuanto más se remueve la mierda, más huele.
 
Una cosa es segura.
La inmensa mayoria de todos nosotros podría vivir mas o menos normalmente en la República. Pero no creo que aguantasemos diez minutos sin asfixiarnos moralmente en la España de los 40.
 
Xaixan rebuznó:
Una cosa es segura.
La inmensa mayoria de todos nosotros podría vivir mas o menos normalmente en la República. Pero no creo que aguantasemos diez minutos sin asfixiarnos moralmente en la España de los 40.

Pues yo creo que no. Ya sabemos cómo fue el régimen del Tío Paco, pero muchos olvidáis que la II República fue uno de los períodos más negros de la historia de España, de democracia sólo tenía el nombre, y las purgas y asesinatos políticos estaban también a la orden del día.

¡Qué grandes demócratas eran Largo Caballero y Azaña! Oh, sí.

Repasad un poco la historia de esos años antes de glorificar los bienes de la República.

PD: Quien se olvida de los muertos de Paracuellos es un hijoputa. Carrillo debería haber sido procesado y encarcelado hace tiempo, por asesino y genocida.
 
Azaña rebuznó:
Paz, piedad y perdón

Es común en todas las guerras que los soldados de primera línea conserven ciertos principios y un respeto "caballeresco" por el adversario. Los hijos de putas suelen ocultarse en la retaguardia y suelen rendirse sin pegar un tiro. Como muestra, Astiz en las Malvinas.
 
Juvenal rebuznó:
Azaña rebuznó:
Paz, piedad y perdón

Es común en todas las guerras que los soldados de primera línea conserven ciertos principios y un respeto "caballeresco" por el adversario. Los hijos de putas suelen ocultarse en la retaguardia y suelen rendirse sin pegar un tiro. Como muestra, Astiz en las Malvinas.

Efectivamente, igualmente la Wehrmach en la II GM era honorable, pero después llegaban los de los uniformes negros y empezaban las matanzas.
 
Jacques de Molay rebuznó:
Juvenal rebuznó:
Azaña rebuznó:
Paz, piedad y perdón

Es común en todas las guerras que los soldados de primera línea conserven ciertos principios y un respeto "caballeresco" por el adversario. Los hijos de putas suelen ocultarse en la retaguardia y suelen rendirse sin pegar un tiro. Como muestra, Astiz en las Malvinas.

Efectivamente, igualmente la Wehrmach en la II GM era honorable, pero después llegaban los de los uniformes negros y empezaban las matanzas.

Leete "Stalingrado" de Beevor, donde se detalla la complacencia, cuando no ayuda descarada del Heer (el ejercito alemán) en las matanzas.
Por lo general, y aparece detallado en el mismo libro, son los soldados del frente los que mantienen ese respeto, son las tropas de segunda linea las que la montan parda. Eso era cierto incluso en el Ejercito Rojo. Lo brutal de las SS es que tanto los frontschwein como los de segunda linea eran unos asesinos.
 
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