Es que este tipo de nacionalistillas no se cansan de hacer el gilipollas por el mundo. Claro, sus politicuchos les meten mierda en el cerebelo y cuando salen al exterior, al mundo real, en donde nadie sabe ni le importa lo que es el catalán o el vasco, ni la autodeterminacion del pueblo vasco ni mierdas de esas, pues se van dando cuenta de que son unos seres bastante patéticos y grises.
Un par de anécdotas de esas que te hacen darte cuenta de lo patético:
1.- En una reunión de varios españoles, latino americanos y japoneses en la universidad. A una "individua" se le ocurre contestar a la pregunta de "¿tú eres española?" diciendo que ella tiene "pasaporte catalán".
Los japoneses se volvieron intentando buscar algún tipo de explicación en los demás españoles. Los españoles la dimos de lado por imbécil.
2.- Esta es de esos momentos que atesoras. Recien llegado a Japón. Voy con el otro becario que era de Barcelona, aunque de familia hispanohablante, al despacho de un profesor de la universidad. Medio español del sur, medio japonés y por lo tanto bilingue. El de Barcelona no habla japo, yo sí. Cuando llegamos al despacho resulta que está allí la decana o rectora de no sé que universidad de Barcelona, que estaba en Tokio de visita.
Saludos, presentaciones, y nos sentamos y hablamos algo en español. Al momento, y ante la sorpresa del profesor y mía, la señora decana (o lo que fuera) se pone a hablar en catalán con el de barcelona. Os podéis imaginar la cara del profesor y mía y las miradas que nos cruzamos.
Tras salir del estupor y ya con los cojones bastante calientes, me dirijo a la interfecta y le digo, en español: "Me parece una falta de respeto que se ponga a hablar en otro idioma estando aquí gente que no lo habla. Yo podría haberme puesto a hablar en japonés con el profesor y no lo he hecho".
Acto seguido la tia puso la excusa de que se tenía que marchar a no sé dónde y ahí quedó la cosa. El chaval de barcelona pidió disculpas (el pobre contesto en catalán tb sorprendido). Y el profesor, días más tarde, off the record, me dijo que olé y con dos cojones.