Hoy me he masturbado tres veces. Ya sé que prometí reducir la cantidad, pero no he podido evitarlo. No he tenido un buen día y necesitaba desahogarme de alguna manera. De todas formas podría haber sido peor si le diese a la bebida, al menos esto no vale dinero y exceptuando que me cuesta escribir y que me duelen un poco las pelotas, no noto ninguna otra irregularidad en mi cuerpo digna de mención.
Hoy me han echado un tremendo rapapolvo en la oficina por no se que informe que debía haber presentado. Luego, en la comida, he debido de ingerir algún alimento en mal estado y me he tirado toda la tarde con un fuerte dolor de estómago hasta que por fin he terminado vomitando en los servicios. A media tarde he vuelto a intentar invitar a Julia, de contabilidad, a tomar una copa después del trabajo y ha vuelto a declinar mi invitación. Parece que ya no le hace tanta gracia mi insistencia ya que me ha amenazado con un spray anti-violadores. Por si todo esto fuera poco cuando he vuelto a casa me he encontrado la cocina totalmente encharcada porque la puñetera lavadora ha vuelto a estropearse. Ya decía mi madre que yo no valía para vivir sólo.
Así que no me toques las narices ni te pongas pesado con el tema de las tres pajas que seguro tú has tenido un día muchísimo más tranquilo que yo, ahí metido en el cajón junto a mis calcetines; caliente y sin preocupaciones. ¡Qué fácil es para ti todo! Y te permites el lujo de mirarme con aires de superioridad cada vez que te saco del cajón como si el hecho que tú no te masturbes te diese derecho a tratarme como si yo fuese un ser inferior. ¿Sabes lo que te digo? ¿Sabes? Que pienso hacerme otra paja y ¿adivina con que me voy a limpiar cuando termine? ¿A ver si te sientes igual de superior cuando te deje todo pringado?
Hoy me han echado un tremendo rapapolvo en la oficina por no se que informe que debía haber presentado. Luego, en la comida, he debido de ingerir algún alimento en mal estado y me he tirado toda la tarde con un fuerte dolor de estómago hasta que por fin he terminado vomitando en los servicios. A media tarde he vuelto a intentar invitar a Julia, de contabilidad, a tomar una copa después del trabajo y ha vuelto a declinar mi invitación. Parece que ya no le hace tanta gracia mi insistencia ya que me ha amenazado con un spray anti-violadores. Por si todo esto fuera poco cuando he vuelto a casa me he encontrado la cocina totalmente encharcada porque la puñetera lavadora ha vuelto a estropearse. Ya decía mi madre que yo no valía para vivir sólo.
Así que no me toques las narices ni te pongas pesado con el tema de las tres pajas que seguro tú has tenido un día muchísimo más tranquilo que yo, ahí metido en el cajón junto a mis calcetines; caliente y sin preocupaciones. ¡Qué fácil es para ti todo! Y te permites el lujo de mirarme con aires de superioridad cada vez que te saco del cajón como si el hecho que tú no te masturbes te diese derecho a tratarme como si yo fuese un ser inferior. ¿Sabes lo que te digo? ¿Sabes? Que pienso hacerme otra paja y ¿adivina con que me voy a limpiar cuando termine? ¿A ver si te sientes igual de superior cuando te deje todo pringado?


Baneado