Realmente no me gusta chupar coños pero no soy maricón

Supongo que la mejor manera de comer un coño es justo antes de clavársela a cuatro patas. Es estar un rato ahí amasando las nalgas, meter la cabeza y embadurnarse los labios y la cara con los efluvios de la vulva. Y acto seguido, sin aspavientos ni cambalaches innecesarios, a bombear a fuego.

Nada que ver con tenerla con las patas abiertas y pasar la lengua por ahí. Hasta ella puede ver tu cara de imbécil mientras intentas sabe qué. Darle placer quizás.
 
Así se empieza el descenso hacia los infiernos, hacia la vergüenza, el oprobio y la indignidad del mariconismo más exacerbado. Se puede entender que un coño o un culo son agujeros viscosos, que incluso pueden exhalar hedores poco agradables, porque al fin y al cabo de ahí salen los zurullos y los meados, además de la sangre menstrual y ventosidades, y visto así, a priori, puede parecer asqueroso. No obstante, cuando uno va cachondo, con el cipote enhiesto y con ganas de follaína no piensa jamás que aquello es un agujero viscoso, ni repara en los hedores que normalmente anidan en esas profundidades, y simplemente va a saciarse. Después del chorreo de ambrosía se pierde el trance, y uno deja de estar dominado por los bajos instintos y ya puede pensar con la cabeza fría.

Y hay tipas a las que además les huele especialmente la panocha, no lo vamos a negar, pero cuando bajas al pilón lo disfrutas de todas maneras, y con el lengueteo te lo zampas todo, como un campeón. Por algo estas cosas hay que practicarlas con unos mínimos de higiene, pero vamos que a mi me ofrecen el culo de Mia Malkova después de cagar y no creo que pudiera negarme a un facesitting con la correspondiente comida de ojete, o su mollete tras mear o soltar el tomate, lo mismo me da.

Y lo malo es cuando uno ya no obedece a estos instintos, que te incitan a devorar a la hembra por los bajos antes de empotrarla, porque esta es la deriva que lleva primero al celibato, y más tarde, y de manera irreversible, hacia la vía del mariconeo, siendo ensartado por el ojete por fornidos maromos del Arny para que te preñen el cacas abonándote a un buen SIDA (que no existe).

Básicamente, cómo piensa y siente sexualmente un alfa:

- Que se la mamen está trillones de escalones más arriba que chupar coños.

El hombre que manda y el que ellas adoran (lo admitan o no) las pone a comer, y no a la inversa.

- El coño es un elemento que gusta al tacto. Tocarlo, palparlo y meter ahí el dedo sí. Es el instinto.

Chuparlo ya es más que secundario y prescindible.

No te hace más heterosexual, pero probablemente sí te betice.

Muy de acuerdo en que cuando la hembra es joven, y añado, de piernas delgadas, largas y esbelta, hay excepción.

Esto no es caprichoso ni exclusivo del hombre. Ellas cuanto más alfa sea el tío, por ejemplo, van a tender a mamarla más, con mayor esfuerzo, durante más tiempo, más sometidas, con mayor profundidad, etc.

- El culo.

Cuando es un buen culo, se toca y se retoca. Y se lame la carne, es decir, las nalgas.

El ojo del culo no, y hacerlo te coloca en un peldaño inferior como hombre.

Asi por encima esa es la idea.
 
Editado cobardemente:
No me he leído el hilo porque sois subnormales, pero me gustaría ver por una mirilla las coñatas que os lleváis a la boca.

Follar se puede follar casi con cualquier cosa, pero los coños comestibles son rosados, saben y huelen a limón, bragas de womans secret y sofá de familia de derechas.
 
Editado cobardemente:
Emoji de vomitar para hilos como estos.

No comáis coños, pringaos! Hasta a ellas les da asco esa cosa que tienen ahí abajo.
 
Editado cobardemente:
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