Timothy Leary
Clásico
- Registro
- 4 May 2005
- Mensajes
- 3.330
- Reacciones
- 1
El verano se acaba y las palabras explotan como un bocadillo de mierda.
Las noches se alargan y los pies se enfrían, los pezones se esconden y florecen las sandías.
Todo vuelve a girar en torno a la rutina, antes de que haya abierto mi cuaderno de bitácora para explayarme con idílicas aventuras estivales, de tantos sueños tramados y de elixir en cristales, al final todo fenece en la senda de la inercia, unido a la indiferencia de ver pasar las estrellas, divagando en voz alta y saboreando el asqueroso tacto del paso del tiempo.
Dentro de poco abrirán las universidades, el Madrid perderá como siempre y llegarán las navidades. La rueda seguirá girando y yo entre estos berenjenales, seguiré hilando sueños... para cuando me aburran los necios y se propaguen mis males. Sin ganas de escribir escribo, al igual que ocurre con la vida a veces, que a veces sin querer joder, malvivo.
Esta sintaxis apesta incluso más que mis canzoncillos: preparemos pues la nueva gesta de meses vanos y olvido, sin prosas poéticas de mierda ni intentos de ser distinto, que al final todo reduce como en la cazuela el vino, y la lógica cede en la eterna apuesta de camelarme al destino.
Sirva ahora este canuto para cerrar todo expediente, y aliñar en el camino, las desdichas que devengan y/o los placeres perdidos, de la suerte que depare el nuevo curso del río, de la existencia tus males en la rueda, repetidos.
Descorchemos de un plumazo por tanto este nuevo sino: empieza la temporada y pierdo el culo contigo.
Editado por patinazo ortográfico severo.
Las noches se alargan y los pies se enfrían, los pezones se esconden y florecen las sandías.
Todo vuelve a girar en torno a la rutina, antes de que haya abierto mi cuaderno de bitácora para explayarme con idílicas aventuras estivales, de tantos sueños tramados y de elixir en cristales, al final todo fenece en la senda de la inercia, unido a la indiferencia de ver pasar las estrellas, divagando en voz alta y saboreando el asqueroso tacto del paso del tiempo.
Dentro de poco abrirán las universidades, el Madrid perderá como siempre y llegarán las navidades. La rueda seguirá girando y yo entre estos berenjenales, seguiré hilando sueños... para cuando me aburran los necios y se propaguen mis males. Sin ganas de escribir escribo, al igual que ocurre con la vida a veces, que a veces sin querer joder, malvivo.
Esta sintaxis apesta incluso más que mis canzoncillos: preparemos pues la nueva gesta de meses vanos y olvido, sin prosas poéticas de mierda ni intentos de ser distinto, que al final todo reduce como en la cazuela el vino, y la lógica cede en la eterna apuesta de camelarme al destino.
Sirva ahora este canuto para cerrar todo expediente, y aliñar en el camino, las desdichas que devengan y/o los placeres perdidos, de la suerte que depare el nuevo curso del río, de la existencia tus males en la rueda, repetidos.
Descorchemos de un plumazo por tanto este nuevo sino: empieza la temporada y pierdo el culo contigo.
Editado por patinazo ortográfico severo.
Baneado
