Cuando uno repite con frecuencia sitio de veraneo suele coincidir con bastante gente, gente con la que no hablas pero que reconoces al instante tras años de irte cruzando.
Hay una dama, que ya estimo que debe pasar los 60, que tiene a bien darse sus paseos por la orilla del mar solo con la braguita del bikini, medirá 1'70, delgada, y con un pecho tamaño medio o medio pequeño, con su caída natural con forma de pera de conferencia y pezón con leve ángulo hacia arriba. La primera vez que la vi debe hace ya fácil 20 años. Y la veo exactamente igual. Me parece una señora físicamente atractiva en su rango de edad.
Luego hay un par de ellas, madre e hija, ultra morenas, con morros de travelo, politatuadas las 2, y la hija con tetas de goma. Es como ver a Leticia Sabater y su madre. A éstas también llevo viéndolas años, y estando la hija también en los 50 y muchos, da cosica verla, con esos trozos de goma que siguen duros mientras en resto sigue su ritmo.
Le pasa en menor medida a los pechos grandes naturales, que lógicamente a la larga tienen una caída más acusada, aunque sigue siendo mucho mejor que los de goma, por lo general