Ahora mismo, estamos rodeados de más conductores hijos de puta, abuelos que nunca miran a los lados, mujeres que creen que saben conducir (sólo el 0.0% sabe), mierdosos que no saben tomar las rotondas, fragoneteros homicidas, señoras de bien con X5 copando 3 carriles a la vez y sin mirar a los lados, cortijeros hijos de la gran puta que sólo vienen "a la capital" un par de veces a año con el Land cruiser, una para ir al urólogo, y otra para el mitin de box, yendo por la ciudad a 8km/h como si fueran por su pueblo subdesarrollado, parando donde les sale de los cojones y atascando calles enteras buscando la dirección del abogado que les ha llamado para solucionar unos temas de lindes, etc, que nunca.
Totalmente cierto y verdad, la muerte nos rodea constantemente, ya sea en forma de accidente de coche, o como consecuencia de disparos de la policía por perder la cabeza después de padecer lo descrito en el párrafo 1.
Un día de furia es un documental. No lo olvidéis.