b. gillespie
Asiduo
- Registro
- 25 Nov 2004
- Mensajes
- 826
- Reacciones
- 0
Lo que aquí se va a relatar es una historia totalmente real, por desgracia, porque ya hubiese querido yo que no lo fuese.
Todo ocurrió la madrugada del pasado domingo. Decir que yo formo parte de una banda que toca en un mismo local (el de un amigo, en concreto del bajista del grupo), al menos, una vez al mes. Una vez concluida la actuación de esa noche, como es ya menester, los miembros de la banda nos quedamos a cogernos una buena borrachera en el local, acompañados de amigos y conocidos. En cierto momento de la noche, se acercó a mí una chica realmente guapa, ya sabéis, de ese tipo de chicas de apariencia frágil, rasgos de la cara afilados, y una voz aterciopelada y dulce, así como una mirada penetrante y enigmática. Parecía una gótica pero sin la parafernalia de camisetas de Lacrimosa y demás mierda (odio el rollo de los góticos, me parecen igual de gilipollas que los hippies, pero las tías que van de ese rollo siempre me han puesto muy cachondo). Me comentó que le gustaba mucho como tocaba la guitarra, que siempre preguntaba cuándo tocábamos para ir a vernos, la verdad es algo en lo que me había dado cuenta, ya que siempre se ponía en la primera fila a vernos tocar, y recuerdo haberla visto allí con algunas amigas, al menos, las últimas 4 ó 5 veces que tocamos. Así entablamos una conversación agradable, como hacía tiempo que no tenía con una chica.
Me invitó a ir a su casa, así que por supuesto, le dije que sí. Y allí fuimos. Tenía la casa adornada con grandes cirios que estaban apagados, y la casa estaba embriaga de olor a incienso y vainilla. Después de tomar alguna copa que otra comenzamos a besarnos y a meternos mano, preliminar de algo que jamás debió ocurrir. Pocas veces había sentido tanto morbo, recorriendo el cuerpo frágil pero no falto de unas curvas de infarto de aquella chica con mi lengua, lamiendo cada poro de su blanca piel, y de su sexo. Me llevó a la cama, me dijo al oído: “quiero tenerte dentro de mí”. Y entré, suave pero contundentemente y ella me rodeó la cintura rodeándome con sus piernas mientras la penetraba, diría que con amor, pero prefiero elegir con cariño. Me pidió que me pusiera abajo, que me quería cabalgar. Lo hicimos y se acercó a mi cara con una venda que puso sobre mis ojos, yo me dejé ya que me pareció algo morboso. El polvo estaba siendo espectacular, todo iba genial. En cierto momento, empiezo a sentir algo que no parecía totalmente líquido, sino mas bien algo viscoso o denso, a una temperatura cálida. Ese líquido podía sentirlo recorrer mis muslos, por mi estómago y en mi pecho, de sobremanera, cuando ella se apoyaba en él para cabalgar de forma salvaje. No le dí importancia a ese líquido que sentía y que no sabía qué era. Su olor me era familiar.
Así siendo cabalgado por aquella diosa que ya se había corrido dos veces estando encima de mí, cuando yo lo hice, terminó el polvo. Me dijo: “Espera que ahora vengo”. Notaba yo como su voz estaba entrecortada y algo débil. Yo tardé algunos minutos en quitarme la venda extasiado por la corrida anterior. Cuando me decidí a quitármela pude ver algo horrible, toda la cama así como mi cuerpo estaban cubiertos de sangre. Sobresaltado fui al baño a buscarla, corrí hacia allí gritando su nombre y al abrir la puerta me la encontré tirada en el suelo del baño llorando con cortes en brazos y costados. Omitiré las razones por las que me comentó que lo había hecho.
El caso es que desde el domingo por la tarde que llegué a casa (pasé la noche con ella, ya que no quería dejarla sola) me siento enfermo, no he parado de vomitar varias veces al día, y no como nada desde ese día, ya que no me entra nada en el estómago, ya no vomito porque no tengo nada en el estómago, aunque siento arcadas a menudo. En el trabajo llevo toda la semana abstraído, haciendo como que trabajo, pero pasando de todo. No he querido llamarla, y por supuesto, ella no me ha llamado a mí.
Habéis tenido alguna experiencia de este tipo alguna vez, o parecida??. Me pregunto si en el próximo concierto ella irá??
Todo ocurrió la madrugada del pasado domingo. Decir que yo formo parte de una banda que toca en un mismo local (el de un amigo, en concreto del bajista del grupo), al menos, una vez al mes. Una vez concluida la actuación de esa noche, como es ya menester, los miembros de la banda nos quedamos a cogernos una buena borrachera en el local, acompañados de amigos y conocidos. En cierto momento de la noche, se acercó a mí una chica realmente guapa, ya sabéis, de ese tipo de chicas de apariencia frágil, rasgos de la cara afilados, y una voz aterciopelada y dulce, así como una mirada penetrante y enigmática. Parecía una gótica pero sin la parafernalia de camisetas de Lacrimosa y demás mierda (odio el rollo de los góticos, me parecen igual de gilipollas que los hippies, pero las tías que van de ese rollo siempre me han puesto muy cachondo). Me comentó que le gustaba mucho como tocaba la guitarra, que siempre preguntaba cuándo tocábamos para ir a vernos, la verdad es algo en lo que me había dado cuenta, ya que siempre se ponía en la primera fila a vernos tocar, y recuerdo haberla visto allí con algunas amigas, al menos, las últimas 4 ó 5 veces que tocamos. Así entablamos una conversación agradable, como hacía tiempo que no tenía con una chica.
Me invitó a ir a su casa, así que por supuesto, le dije que sí. Y allí fuimos. Tenía la casa adornada con grandes cirios que estaban apagados, y la casa estaba embriaga de olor a incienso y vainilla. Después de tomar alguna copa que otra comenzamos a besarnos y a meternos mano, preliminar de algo que jamás debió ocurrir. Pocas veces había sentido tanto morbo, recorriendo el cuerpo frágil pero no falto de unas curvas de infarto de aquella chica con mi lengua, lamiendo cada poro de su blanca piel, y de su sexo. Me llevó a la cama, me dijo al oído: “quiero tenerte dentro de mí”. Y entré, suave pero contundentemente y ella me rodeó la cintura rodeándome con sus piernas mientras la penetraba, diría que con amor, pero prefiero elegir con cariño. Me pidió que me pusiera abajo, que me quería cabalgar. Lo hicimos y se acercó a mi cara con una venda que puso sobre mis ojos, yo me dejé ya que me pareció algo morboso. El polvo estaba siendo espectacular, todo iba genial. En cierto momento, empiezo a sentir algo que no parecía totalmente líquido, sino mas bien algo viscoso o denso, a una temperatura cálida. Ese líquido podía sentirlo recorrer mis muslos, por mi estómago y en mi pecho, de sobremanera, cuando ella se apoyaba en él para cabalgar de forma salvaje. No le dí importancia a ese líquido que sentía y que no sabía qué era. Su olor me era familiar.
Así siendo cabalgado por aquella diosa que ya se había corrido dos veces estando encima de mí, cuando yo lo hice, terminó el polvo. Me dijo: “Espera que ahora vengo”. Notaba yo como su voz estaba entrecortada y algo débil. Yo tardé algunos minutos en quitarme la venda extasiado por la corrida anterior. Cuando me decidí a quitármela pude ver algo horrible, toda la cama así como mi cuerpo estaban cubiertos de sangre. Sobresaltado fui al baño a buscarla, corrí hacia allí gritando su nombre y al abrir la puerta me la encontré tirada en el suelo del baño llorando con cortes en brazos y costados. Omitiré las razones por las que me comentó que lo había hecho.
El caso es que desde el domingo por la tarde que llegué a casa (pasé la noche con ella, ya que no quería dejarla sola) me siento enfermo, no he parado de vomitar varias veces al día, y no como nada desde ese día, ya que no me entra nada en el estómago, ya no vomito porque no tengo nada en el estómago, aunque siento arcadas a menudo. En el trabajo llevo toda la semana abstraído, haciendo como que trabajo, pero pasando de todo. No he querido llamarla, y por supuesto, ella no me ha llamado a mí.
Habéis tenido alguna experiencia de este tipo alguna vez, o parecida??. Me pregunto si en el próximo concierto ella irá??
