Totalmente de acuerdo, y es que el hecho de que unos padres te engendren y te traigan a este mundo no les da patente de corso para disponer de nuestras vidas libremente, y menos en perjuicio de nuestros intereses. Otra cuestión es que te eduquen con cierto rigor y disciplina y que esa educación redunde en el propio beneficio, que también existen de ese tipo de padres.
Lo que es inadmisible es que existan padres que abusen, humillen e insulten a sus hijos y en lugar de enseñar, proteger y guiar por el buen camino a éstos. Me remito a mi propio testimonio, y a día de hoy he de decir que mi padre para mi no existe, no le tengo ningún respeto pero tampoco le deseo nada malo, no le deseo nada en absoluto, no me importa.
Después de lo relatado aquí nadie en su sano juicio puede dudar de que mi comportamiento es totalmente correcto.
En cuanto a mi madre es una persona excepcional, de la que no tengo queja alguna, una persona muy cabal, trabajadora y que siempre me ha apoyado en todo. La antítesis de mi progenitor, y es por esa razón que a ella sí la respeto y me une una relación muy estrecha.