No todas las historias terminan bien... En esta casa, a pesar de los comentarios negativos, siempre me lo he pasado bien. La última vez no, y les explicaré por qué.
Me puse en contacto con la casa para averiguar qué chicas estaban allí. Quería conocer a Laura, a quien ya había conocido en otra presentación y que era muy guapa, pero no estaba disponible el día anterior. La lista que me enviaron incluía una buena variedad de chicas, entre ellas Laura y Catalina, que se veían muy guapas en las fotos.
Les dije que llegaría en 10 minutos, y el timbre sonó enseguida.
Una vez dentro, me presentaron a varias chicas, pero Laura no estaba. Así que le pedí una explicación a la señora, y me dijo que estaba ocupada durante dos horas. Le dije que le había enviado un mensaje 10 minutos antes y que me había dicho que estaría allí.
Entonces recordé que no me había presentado a Catalina, así que la llamé y apareció. Era una chica guapísima. Como siempre, pedí lo mínimo indispensable: besos y sexo oral sin protección. Me dijo que lo haría, pero con un cargo extra. Naturalmente, no acepté.
Mamá regresó, le expliqué que me hubiera gustado, pero no bajo esas condiciones. Se sorprendió, así que me puse los auriculares y los dejé hablando de sus problemas, luego me fui...
Eso es todo.