Baron Asler
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El Sacromonte denuncia la inactividad del Centro Gitano a los cinco años de nacer
El vecindario se pregunta dónde han ido a parar las subvenciones europeas que puede haber percibido Propone abrirlo de una vez como centro documental
RAFA LÓPEZ/GRANADA
El Ayuntamiento de Granada creó allá por el año 2000 el Centro Internacional de Estudios Gitanos, ubicado en el Sacromonte. Más concretamente, en el polémico edificio de la Chumbera. Ahora, cinco años después, quien se acerque hasta ese lugar puede contemplar que en la fachada del inmueble hay una inscripción que indica: «Ayuntamiento de Granada. Área de Cultura y Patrimonio. Centro Internacional de Estudios Gitanos». Existe esa inscripción, y lo malo es que no existe ya nada más. Es decir, tal entidad no funciona pese a que fue creada cinco años atrás.
La Asociación Sacromonte Histórico quiere que tal centro tenga vida propia y desarrolle las actividades que le son propias, esto es, aquellas que figuran entre los objetivos que se marcan en sus estatutos. Según Sarah Carmona, portavoz de la asociación sacromontana, el centro ha desplegado algunas actividades secundarias orientadas sobre todo al espectáculo, pero no ha abordado aquellas que son prioritarias.
«Los estatutos indican que los fines del Centro Internacional de Estudios Gitanos son principalmente la promoción de la investigación, la difusión y el mantenimiento de las señas de la identidad y del patrimonio gitano y del Sacromonte. Bueno, pues nada de eso se hace. Está muerto», manifestó la portavoz de la entidad sacromontana.
En particular, Sarah Carmona se refirió a algunos objetivos concretos que marcan los estatutos: crear una base documental sobre estudios gitanos, promover la investigación sobre esta materia, realizar actividades como seminarios, congresos y coloquios sobre el patrimonio gitano, promover la edición de publicaciones escritas, fotográficas y videográficas o establecer acuerdos e intercambios de colaboración con entidades nacionales y extranjeras. Pues bien, nada de eso, según la Asociación Sacromonte Histórico, se ha llevado a cabo.
Según este relato, sólo ha estado en funcionamiento el Aula de Mariquilla, una taller de artes escénicas dirigido por Mario Maya -que ha funcionado durante dos cursos «con precios carísimos para la gente del barrio», pero que este año no se ha puesto todavía en marcha- y diversos espectáculos públicos.
Subvenciones
La Asociación Sacromonte Histórico se ha entrevistado con el presidente de la Unión Romaní, el ex eurodiputado Juan de Dios Ramírez Heredia, quien cree que la Unión Europea ha podido conceder subvenciones para el funcionamiento del Centro Internacional de Estudios Gitanos. Por ello, sus miembros quieren saber si tales subvenciones se han recibido y a qué tipo de actividades de han destinado.
La asociación, que está luchando por levantar de una vez la vida de este histórico y abandonado barrio granadino, quiere que el Centro Gitano funcione a pleno rendimiento. «Creemos que su puesta en marcha podría beneficiar a todo el Sacromonte, pues se convertiría en un foco de difusión cultural y en un atractivo para muchos estudiosos y personas interesadas», concluyó Sarah Carmona.
Según comentó, en toda Europa sólo existen dos instituciones similares: en Francia y en Hungría, motivo por el cual el Sacromonte podría convertirse en punta de lanza internacional en materia de estudios gitanos y de difusión de esta cultura. Siempre, eso sí, que funcione bien este centro.
El vecindario se pregunta dónde han ido a parar las subvenciones europeas que puede haber percibido Propone abrirlo de una vez como centro documental
RAFA LÓPEZ/GRANADA
El Ayuntamiento de Granada creó allá por el año 2000 el Centro Internacional de Estudios Gitanos, ubicado en el Sacromonte. Más concretamente, en el polémico edificio de la Chumbera. Ahora, cinco años después, quien se acerque hasta ese lugar puede contemplar que en la fachada del inmueble hay una inscripción que indica: «Ayuntamiento de Granada. Área de Cultura y Patrimonio. Centro Internacional de Estudios Gitanos». Existe esa inscripción, y lo malo es que no existe ya nada más. Es decir, tal entidad no funciona pese a que fue creada cinco años atrás.
La Asociación Sacromonte Histórico quiere que tal centro tenga vida propia y desarrolle las actividades que le son propias, esto es, aquellas que figuran entre los objetivos que se marcan en sus estatutos. Según Sarah Carmona, portavoz de la asociación sacromontana, el centro ha desplegado algunas actividades secundarias orientadas sobre todo al espectáculo, pero no ha abordado aquellas que son prioritarias.
«Los estatutos indican que los fines del Centro Internacional de Estudios Gitanos son principalmente la promoción de la investigación, la difusión y el mantenimiento de las señas de la identidad y del patrimonio gitano y del Sacromonte. Bueno, pues nada de eso se hace. Está muerto», manifestó la portavoz de la entidad sacromontana.
En particular, Sarah Carmona se refirió a algunos objetivos concretos que marcan los estatutos: crear una base documental sobre estudios gitanos, promover la investigación sobre esta materia, realizar actividades como seminarios, congresos y coloquios sobre el patrimonio gitano, promover la edición de publicaciones escritas, fotográficas y videográficas o establecer acuerdos e intercambios de colaboración con entidades nacionales y extranjeras. Pues bien, nada de eso, según la Asociación Sacromonte Histórico, se ha llevado a cabo.
Según este relato, sólo ha estado en funcionamiento el Aula de Mariquilla, una taller de artes escénicas dirigido por Mario Maya -que ha funcionado durante dos cursos «con precios carísimos para la gente del barrio», pero que este año no se ha puesto todavía en marcha- y diversos espectáculos públicos.
Subvenciones
La Asociación Sacromonte Histórico se ha entrevistado con el presidente de la Unión Romaní, el ex eurodiputado Juan de Dios Ramírez Heredia, quien cree que la Unión Europea ha podido conceder subvenciones para el funcionamiento del Centro Internacional de Estudios Gitanos. Por ello, sus miembros quieren saber si tales subvenciones se han recibido y a qué tipo de actividades de han destinado.
La asociación, que está luchando por levantar de una vez la vida de este histórico y abandonado barrio granadino, quiere que el Centro Gitano funcione a pleno rendimiento. «Creemos que su puesta en marcha podría beneficiar a todo el Sacromonte, pues se convertiría en un foco de difusión cultural y en un atractivo para muchos estudiosos y personas interesadas», concluyó Sarah Carmona.
Según comentó, en toda Europa sólo existen dos instituciones similares: en Francia y en Hungría, motivo por el cual el Sacromonte podría convertirse en punta de lanza internacional en materia de estudios gitanos y de difusión de esta cultura. Siempre, eso sí, que funcione bien este centro.