Tenemos el recuerdo de la última vez que nos enfrentamos con ellos que nos pararon en seco. Lo que no entiendo es que un entrenador del nivel de "Bob" Martínez no haya sido capza de ir relegando poco a poco al banquillo a Cristiano. Hace dos años todavía era un palomero válido, pero ahora su sitio debería haber sido el de un veteranísimo meritorio especialista para remates de cabeza o revulsivo a final de un partido aprovechando su ventana física buena. Algo parecido a lo que hizo Anceloti a Neymar, aunque pensar que podria ser un revulsivo para Brasil era un chiste.
Pero claro, el ego que arrastró (y cimentó) toda su carrera ahora le ha cegado. Sigue comparándose con Messi cuando éste tiene cuatro años menos que él y juega en una liga mediana pero con algo más de nivel que la árabe que le permite mantener el tono competitivo.
Portugal ha jugado con 10 este Mundial. De hecho, se vió en la eliminatoria de dieciseisavos cuando remontó justo en el momento que sacó a Cristiano
Bélgica puede ser mucho más peligrosa que Portugal ayer. Y tienen un entrenador que ha hecho justo lo contrario que Roberto Martinez. Cuando vió que estaba todo perdido y el puesto perdido, dejo que a tomar por culo todo y sacó a De Bruyne y Doku y a mear con la suya. Ahora es un héroe. Anoche vi el partido y ya juega a otra cosa. Y tiene a Lukaku de revulsivo que ese sí, todavía te la puede liar.
Pero lo bueno que tiene España es que con un Pedri fallón y un Rodri que vuelve a ser él no le quitas la pelota y te domina. Lo de Pedri me recuerda a la situación de Iniesta en el Mundial 2010, que hizo un Mundial malo y fallón y sólo jugó bien en la final. A ver si ésta fuera otra coincidencia más.
Por cierto, repetimos cuartos de México 86. A ver si ésta vez no la cagáramos como Eloy en los penalties si llegamos.
Recuerdo ver hace unos años unas declaraciones de Maradona en una entrevista hablando de cómo celebraron los Argentinos esa eliminación. Estaban cagados con la posibilidad de enfrentarse a esa España. No la encontrado, pero dejo los testimonios de Julio Alberto y Calderé (amigos suyos de la época del Barça)