Yo salgo a correr con una regularidad de dos o tres veces por semana desde hace cosa de un año. Tuve que parar un tiempo por una bursitis en ambas rodillas, en la inserción del cuádriceps debido a esta mierda. No era exactamente un dolor, sino una molestia que me impedía correr con normalidad. Después de estar en el traumatólogo, y negarme a que me hiciera infiltraciones, me hicieron un tratamiento de ondas que me fue genial, necesité tres sesiones y 3 meses de recuperación andando, haciendo bicicleta estática y finalmente, volviendo a correr.
Esto fue en 2024, y después, a lo largo de todo el año pasado, he estado corriendo con total normalidad, con molestias al principio, que se han ido mitigando con el tiempo hasta hoy, que ya prácticamente no tengo ni molestias ni nada. Recuperación lenta pero efectiva. Y he estado levantándome a las 4-4:30 de la mañana para salir a correr por un bosque de ribera que tengo cerca de casa, sin linternas ni mariconadas de esas, a pelo. Y como ya era algo que hacía años atrás, porque es la franja horaria de mayor tranquilidad para salir a correr, protegido por el anonimato y la soledad de la noche, lo he ido continuando siempre que he retomado lo de salir a correr. En el verano es bastante entretenido, porque por la noche hay muchísima actividad animal, especialmente de jabalíes, que te los encuentras por todos lados. Podría contar varias anécdotas al respecto, como cuando me encontré a 6 o 7 jabalíes en una zona más iluminada del pueblo, así de sopetón, sin preveerlo, o cuando se vieron sorprendidos tras unas cañas en plena oscuridad de la noche y salieron corriendo río abajo, terminaron rozándome con el pelo gordo, sin darme tiempo de reacción. También me he cruzado con zorros, ciervos, tejones, erizos y algún otro bicho en mis trayectos nocturnos.
Al principio, hace muchos años, me daba algo de yuyu el asunto, sobre todo porque al andar por parajes oscuros siempre tienes la incertidumbre de si podrá haber alguien tan chiflado como uno mismo para andar por esos lugares por la noche, pero con el tiempo me he acostumbrado y salvo una noche que vi un coche con las luces encendidas detrás de unas cañas y matojos con las luces encendidas, nunca me he cruzado con nadie, más allá, claro está de los animales mencionados. Lo mejor viene al día siguiente, cuando te despiertas y aunque no hayas dormido tantas horas tienes como más energía, y para trabajar o estar activo el resto del día va genial. El recorrido suele ser de 7-8 km, y siempre días alternos, calentando antes y después de correr. Lo único que sí llevo es el móvil por si acaso me pasara algo, y ningún otro complemento. En verano camiseta y pantalón corto con mis fresh foam hierro, y en invierno, cuando hace frío, sí llevo una chaqueta con mallas térmicas y el pantalón corto encima. Hago siempre el mismo recorrido e incluso tengo mis propios ritos personales, que hago de manera invariable cada vez que salgo a correr. Está claro que rara vez me encuentro a nadie por la calle cuando me dirijo hacia el lugar donde empiezo a correr, y ya procuro pasar desapercibido. Recomiendo a la forisma correr de noche, es otra historia.