Me faltó la atención paterna en la infancia. Eso lo explica todo.
Relleno el hueco donde deberían ir las tetas con mi enorme corazón, así que no se dan cuenta de la ausencia porque ven bulto, no se percatan de que no es de glándula mamaria al principio.
Yo te aprobaba el examen de autismo.
Un pijama ya de verano, con un gato estilo Kawaii estampado. A no ser que haya videoconferencia no me visto en el teletrabajo. No me suelo arreglar más con ropa hipersexualizada cuando se que voy a verlo, pero sí me ducho y me perfumo. Los morros rojos los llevo siempre. Si hay afterwork si invierto más esfuerzo y tiempo, independientemente de que esté él o no. El inicio de la seducción fue el día que entró a trabajar y en un almuerzo con los nuevos, él incluido, le dije que si me daba el bombón de su café con leche, que me lo había recetado el psiquiatra. No me acordaba ni de su nombre. Y ya empezamos a hablar de todo un poco.
Escaneate la vida laboral, de boquilla todos tenéis 22.