Hace como un par de sábados, paseando por el parque Oeste, al salir del Mediamarkt, veo una que arriba hay una cola bastante importante de gente.
Pues bien, la cola era de hora y media para comer en un buffet, como suena un puto buffet, que es el paradigma de la pobreza gastronómica.
Quien no tiene para ir a comer como dios manda se va a un buffet a llenarse la panza de fritangas, paellas de Tianjin, churrascos de descartes de carnicería, pizzas ultracongeladas, fondue de chocolate que parece mierda, pollo cuyos muslos son de camadas con taras, porque los muslos parecen alas de los pollos de pollería.
El buffet se llama Pacífico y creo que se ha hecho viral por otra plaga aún más indecente, la de los foodies.
Edito, el precio los fines de semana es de 26 pavazos, 26 euracos por un buffet, señor sablazo por comer como un desgraciado