La semana pasada documenté en el barcelona distópica el robo fallido de un moromier. Pero la cosa no acabó ahí. La semana fue larga y ahora mismo estoy con la guacha floja. No iré a percutir a ninguna prostituta barata.
Pues el domingo pasado estaba apostado junto a un bar de referencia de allí. Pasó una colombiana y se paró a enseñarle algo en el móvil a otra muy obesa. Yo no le di importancia y miré a otro lado. Pero al momento oigo unos gritos, me giro y veo a esa colombiana pizpireta en el suelo. En un primer instante no sabia qué pasaba sólo vi un barullo. Lo primero que pensé es que un moro toxicómano se habia abalanzado sobre ella. Fueron décimas de segundo. Entonces reconocí a otra ramera tirándole del pelo. La obesa gritaba "déjala ya Lina!".
Esta Lina es culona colombiana y la otra más joven y poca cosa. La tenia acobardada y sólo atinaba a esconderse y decir "qué te pasa??". Ya cuando llegó gente a separarlas la pequeña dijo "a ver muéstrame!" (algo en el móvil) y ya al alejarse y por dos veces sentenció "no sabes lo que has hecho".
Al rato, y aquí invoco a
@Slk, apareció la madre de la pequeña puta pizpireta. La madre es más bajita y paticorta que la hija pero se encaró a la grandota, con buen juego de piernas. Entonces la culona dijo "se folla a mi marido!". Madre e hija repetian "muéstralo". La enana no acertaba ni un puñetazo. La culona no se acobardaba pero la agarraban. No era sólo yo el que esbozaba una sonrisa ante tamaño espectáculo.
Al final, cuando se formó un tumulto importante y las separaban, esa enana consiguió impactar una sonora bofetada junto al tiempo que proferia "atrevida!".