Es bastante más fácil que eso. Si eres auxiliar y estas en una tienda tú no tienes que detener, llamas a la policía. Nadie detiene a un ladrón por robar un perfume. Llamas a la encargada y que avise ella con el coño. Quien cojones se pone a detener a un gitano por robar un perfume en el Primor o una camiseta en el Zara.
No entráis en el núcleo del tema.
Hablas de detener a un ladrón como de caminar descalzo por la calle.
Y no, detener a un ladrón no es ni mucho menos una acción ilógica.
El problema es que físicamente no puedes, porque te la lian.
A la que dices que se espere a la policía lo primero que hace es tratar de huir y además enseñar los dientes.
En el momento en que trates de impedirlo ya empezarán las hostias, la lucha en el suelo y a malas te llevas un patadón en la cabeza.
Así que vamos a hablar de forma honesta y sincera, porque engañar no vas a engañar a nadie salvo a ti: detener a un ladrón de perfume y ponerlo a disposición policial no solo no es una idea descabellada, sino que es la idea más lógica del mundo. Si procuramos no hacerlo, o incluso si directamente procuramos no trabajar en supermercados para no tener que hacerlo, es por eso. Porque hoy día en nuestras calles tenemos lo que tenemos, y cada puta vez que le dices a uno de estos que se espere que viene la policía, te va a liar una en donde tu integridad física puede entrar en riesgo.
Nunca dirán "sí de acuerdo. Me quedaré aquí quieto, con calma y civilización, para someterme a los requerimientos de la policía cuando esta se presente a investigar esta incidencia".
Explotan como una bomba. Y es por eso por lo que él vigilante se hace el bobo, y es por eso por lo que nadie quiere trabajar en supermercados. Pero no digamos que el hecho en sí de detenerlo no tiene nada que ver con nosotros y que es un razonamiento ilógico.