yo, pero es que soy un rojo hijo de puta.
de todas formas, aunque zapatero me cae bastante mal, no le mataría, de hecho, aplaudo el 80% de las cosas que ha hecho hasta ahora. Del 20% restante, me haría un cilindro bien gordo y se lo metería por el culo, pero matarle no.
hay candidatos más apetecibles, como el gilipollas retrasado mental que en el aparcamiento de un carreful, salió a toda leche de su plaza y tuvo que pegar un frenazo justo delante de nosotros y de más gente. Le hubiese matado allí mismo, sin pestañear, lo juro por el Dios de vuestros padres.
O aquel subnormal al que le di de ostias hace un puñao de años porque no dejaba de mirar y de acercarse a mi novia de aquella época. Le solté tantos puñetazos que todavía debe estar buscándose los labios, pero estaba tan cabreado que hubiera seguido hasta hundirle la nariz en el cerebro.
O muchos otros. La primera reacción es siempre desear su muerte instantánea, inmediatamente después, el condicionamiento social y moral aparece, y decides no pasar el resto de tu vida adulta en el trullo, con la consiguiente alegría que ello conlleva, sobre todo de tu culo, que sería el más resentido en la galería.
De modo que reitero, con inmunidad y pudiendo elegir,
SÍ, sin dudarlo un instante.