Juvenal
Clásico
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- 23 Ago 2004
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Cuando el mundo todavía era joven, vivía en la isla de Lesbos un barquero llamado Faón. Ya abrumado por el peso de la senectud y una considerable fealdad, seguía, empero, transportando a gente hacia la ciudad de Mitilene.
Un día llevó en su barca a una desdentada y decrépita anciana. Como el barquero no le cobrase el peaje, la vieja anduvo unos pasos y volvió su rostro hacia él. Al instante la faz de ella se transformó, mostrándole a Faón los rasgos de la áurea Afrodita; antes de marcharse la diosa, le dio un frasco de ungüento como pago.
Nada más extenderse el ungüento por su cuerpo, Faón vio recobrar el vigor de la juventud y, además de rejuvenecer, también había conseguido una belleza casi sobrehumana. A tal punto llegó la generosidad de Afrodita que la mismísima Safo cayó enamorada del barquero.
Mas Faón la rechazó, y la poetisa, enloquecida, murió precipitándose desde la roca Leucadia al mar. Faón, para expiar la sangre derramada, erigió un templo a Apolo en dicha roca.
En 1840, Giovanni Pacini estrenó en Nápoles una ópera titulada "Sappho", inspirada en tal mito, y unos años antes, en 1809 Jacques-Louis David pintó "Safo y Faón" (que actualmente se conserva en el Hermitage).
Un día llevó en su barca a una desdentada y decrépita anciana. Como el barquero no le cobrase el peaje, la vieja anduvo unos pasos y volvió su rostro hacia él. Al instante la faz de ella se transformó, mostrándole a Faón los rasgos de la áurea Afrodita; antes de marcharse la diosa, le dio un frasco de ungüento como pago.
Nada más extenderse el ungüento por su cuerpo, Faón vio recobrar el vigor de la juventud y, además de rejuvenecer, también había conseguido una belleza casi sobrehumana. A tal punto llegó la generosidad de Afrodita que la mismísima Safo cayó enamorada del barquero.
Mas Faón la rechazó, y la poetisa, enloquecida, murió precipitándose desde la roca Leucadia al mar. Faón, para expiar la sangre derramada, erigió un templo a Apolo en dicha roca.
En 1840, Giovanni Pacini estrenó en Nápoles una ópera titulada "Sappho", inspirada en tal mito, y unos años antes, en 1809 Jacques-Louis David pintó "Safo y Faón" (que actualmente se conserva en el Hermitage).

