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Bueno, tiene menos luces que un barco pirata a veces, como cuando por enésima busca la ayuda de moderadores para cerrar el hilo, sabiendo más que de sobra que son peticiones que caen en saco roto.
Cómodo no está, desea otra vida, otra cosa es que intuya y casi tenga la certeza de que el esfuerzo a hacer para un posible mínimo premio de consolación no le compense.
Hemos de asumir que @Ferris ya no va a volver jamás. En el corazón de la Ciénaga de la POdredumbre Extrema, donde la luz del sol se rinde antes de tocar el agua, justo allí se ha escondido este berzotas. El mundo ya no la busca; sus pasos se perdieron entre los susurros de los juncos y el lamento lento de las garzas que alzan el vuelo como si cargaran pedazos de olvido. El agua negra refleeja un cielo que nunca termina de aclararse, un espejo roto donde su rostro aparece y desaparece entre nenúfares moribundos. Aquí el tiempo no corre: se estanca, se pudre dulcermente, se convierte en musgo que trepa por sus tobillos como una caricia que no pide permiso. Duerme sobre raíces que respiran, envuelta en niebla que huele a tierra mojada y a despedidas antiguas. A veces murmura su nombre -el único que aun le pesa en la lengua- y el sonido se ahoga entre los arboles torcidos, como si la ciéenaga misma lo tragara para guardarlo en secreto. No hay caminos que conduzcan hasta ella. Solo raíces entrelazadas, agua quieta que guarda promesas rotas y lucieérnagas que encienden su propia despedida cada noche. Y en esa quietud tenebrosa, bajo un cielo de plomo y helechos, ÉL por fin es NADIE.
Una sombra que el mundo, piadosamente, ha olvidado.