Es lo que siempre hemos escuchado del cuerpo humano y más concretamente de su cerebro.
Ahora bien, si por eventualidades y/o caprichos de alguna de sus partes y órganos, este deja de funcionar correctamente, esa máquina bien engrasada empieza a degenerar pudiéndonos llevar hasta las manos de la parca.
Este cuerpo está regido de manera jerárquica, un cerebro que manda sobre los demás órganos, un corazón que se encarga de llevar todos los elementos necesarios a su lugar y unos tranportistas y obreros que se encargan de contruirlos previo almacenamiento por parte de logística.
Al igual que no cabe sitio para un obrero o patrón que cese en sus funciones puesto que nos provocaría la muerte, la sociedad industrial en la que estamos inmersos, no debería dar lugar a vagos y maleantes que entorpezcan el buen funcionamiento de esa otra máquina de la cual somos parte integrante.
¿Tenemos derecho a ser un parásito social?
Biologicamente no, éticamente tampoco.
¿Entonces pq hay tantos?
Ahora bien, si por eventualidades y/o caprichos de alguna de sus partes y órganos, este deja de funcionar correctamente, esa máquina bien engrasada empieza a degenerar pudiéndonos llevar hasta las manos de la parca.
Este cuerpo está regido de manera jerárquica, un cerebro que manda sobre los demás órganos, un corazón que se encarga de llevar todos los elementos necesarios a su lugar y unos tranportistas y obreros que se encargan de contruirlos previo almacenamiento por parte de logística.
Al igual que no cabe sitio para un obrero o patrón que cese en sus funciones puesto que nos provocaría la muerte, la sociedad industrial en la que estamos inmersos, no debería dar lugar a vagos y maleantes que entorpezcan el buen funcionamiento de esa otra máquina de la cual somos parte integrante.
¿Tenemos derecho a ser un parásito social?
Biologicamente no, éticamente tampoco.
¿Entonces pq hay tantos?