¿De qué? Pues para empezar no podría venir un Manchester City con el dinero en la hucha para llevarse a tu estrella pagándole 4 veces lo que cobra y desestabilizando el equipo.
Los grandes tendrían un límite para que las diferencias no sean tan bestias con respecto a los pequeños pero sin que sea tan bajo como para que la superioridad que se han ganado a lo largo de la historia se quede en nada. De hecho, si hay límites, los mejores jugadores saldrían más baratos sólo que elegirían clubs en base a lo deportivo porque lo económico estaría limitado.
Los sueldos no serían tan extremadamente brutales y el 99% de los clubs no estarían a punto de quebrar (Especialmente dolorosa la situación en segunda B donde la mayoría de clubs están como para desaparecer).
Las canteras se explotarían más, los clubs tendrían más jugadores de la casa y la afición se identificaría más con sus jugadores.
Se recuperaría algo de la pasión de antes y la competitividad en las competiciones.
Los juveniles es un tema aparte, ya se han dado los primeros pasos para cuidar esa situación multando al Chelsea y seguramente se den nuevos pasos en el futuro. Los que acaban como juguetes rotos son los del Madrid, que salen por la puerta de atrás la mayor parte de las veces.
Eso así a bote pronto.