Queridos lectores míos:
La cuestión es, compañeros, que las mujeres españoles se han acomodado, se han vuelto más egoístas y con el boom feminista más de una considera que la maternidad, lejos de un don o un regalo divino -qué exagerado-, significa prolongar esa ancestral ESCLAVITUD. A más de una feminista se lo he oído decir. Y es que estas fiebres revolucionarias no son nada buenas: quieren cambiarlo todo de golpe de la noche a la mañana y sin preguntar a los demás qué les parece. Bien sea, como digo, por egoísmo, comodida o por ansias feministas de liberación frente a dicha esclavitud, o simplemente por alegar supuestas dificultades ecómicas -por el amor de Dios, cuánta gente humilde cría y saca adelante a varios hijos-, las mujeres españolas cada vez tienen menos hijos y a edades más tardías, paren a sus crías -jur-. Con lo placentero y provechoso que es hacer niños, y el morbo que daría que dijeran: necesitamos fecundadores para aumentar la natalidad -tomando la idea de la película "América 3000", que por cierto no encuentro en edonkey-.
Dicho esto, no os soprendáis de ver cada vez más a esos cabezitas negras -como dicen los argentinos- en las puertas de los colegios, y la consiguiente prole conejera de seres bajitos y feos -no es racismo, es la verdad, pero la gente no tiene la gallardía de decirlo por no quedar mal-, que son los ecuato-colombo-perujines-etc.
Y sí, soy racista, moderado, y pacífico, pero lo admito y justifico el por qué. Hay que tener más gallardía para decir lo que se piensa sin esperar que lo que piensen los demás debería cohibirnos.
Vaquulax dixit.
La cuestión es, compañeros, que las mujeres españoles se han acomodado, se han vuelto más egoístas y con el boom feminista más de una considera que la maternidad, lejos de un don o un regalo divino -qué exagerado-, significa prolongar esa ancestral ESCLAVITUD. A más de una feminista se lo he oído decir. Y es que estas fiebres revolucionarias no son nada buenas: quieren cambiarlo todo de golpe de la noche a la mañana y sin preguntar a los demás qué les parece. Bien sea, como digo, por egoísmo, comodida o por ansias feministas de liberación frente a dicha esclavitud, o simplemente por alegar supuestas dificultades ecómicas -por el amor de Dios, cuánta gente humilde cría y saca adelante a varios hijos-, las mujeres españolas cada vez tienen menos hijos y a edades más tardías, paren a sus crías -jur-. Con lo placentero y provechoso que es hacer niños, y el morbo que daría que dijeran: necesitamos fecundadores para aumentar la natalidad -tomando la idea de la película "América 3000", que por cierto no encuentro en edonkey-.
Dicho esto, no os soprendáis de ver cada vez más a esos cabezitas negras -como dicen los argentinos- en las puertas de los colegios, y la consiguiente prole conejera de seres bajitos y feos -no es racismo, es la verdad, pero la gente no tiene la gallardía de decirlo por no quedar mal-, que son los ecuato-colombo-perujines-etc.
Y sí, soy racista, moderado, y pacífico, pero lo admito y justifico el por qué. Hay que tener más gallardía para decir lo que se piensa sin esperar que lo que piensen los demás debería cohibirnos.
Vaquulax dixit.