Mensajes de apoyo con dedicaciones esperanzadoras a Dakilla para no se suicide

Una mujer no es feliz ni estable sin un rabo útil y fiel a su lado.
 
Editado cobardemente:
Hoy le espeté a mi padre que aguante a mi madre que para algo se casó con ella y que a mí me deje en paz y llame a mi hermana que tiene mucho tiempo libre.


Me siento fatal pero estoy harta.
 
¿No os maravilla el arrojo de los que dimiten y se tiran al tren?

Yo no sería capaz.

Dakilla, no se necesita ser "valiente" más que un instante.

En el preciso instante en que ante ella pasaban las ruedas delanteras, Ana lanzó lejos de sí su saquito de viaje y, encogiendo la cabeza entre los hombros, se tiró bajo el vagón. Cayó de rodillas y, con un movimiento ligero, abrió los brazos, como si tratara de levantarse. En aquel instante se horrorizó de lo que hacía. «¿Dónde estoy? ¿Qué hago? ¿Por qué?», se dijo. Quiso retroceder, apartarse, pero algo duro, férreo, inflexible, chocó contra su cabeza, y se sintió arrastrada de espaldas. «¡Señor, perdóname!», exclamó, consciente de lo inevitable y sin fuerzas ya. El hombrecito de sus pesadillas, diciendo en voz baja algo incomprensible, machacaba y limaba los hierros. Y la luz de la vela con que Ana leía el libro lleno de inquietudes, engaños, penas y maldades, brilló por unos momentos más viva que nunca y alumbró todo lo que antes veía entre tinieblas. Luego brilló por un instante con un vivo chisporroteo; fue debilitándose… y se apagó para siempre
 
Está zumbada, tiene un gato y escribe mensajes sin relación con los temas del hilo.

Es una mujer de los pies a la cabeza.
Lo de escribo mensajes inconexos es una mentira como una catedral. Me atengo siempre a los hilos. Y soy muy poco forochatera, no como algunos plastas del foro que empiezan a soltar sus gracias que no tienen gracia, otro plasta entra al trapo y adios hilo.
 
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