Anoche en la fiesta a la que acudí aqui en Málaga me ocurrió algo cuanto menos curioso, de esas cosas tontas que
te tiras dándole vueltas algo más de diez minutos. Entre el tumulto de gente veo a una chica morena, bajita, con buena delantera, apoyada en la pared con su copita de algo parecido a crema irlandesa. Me pongo a admirarla disimuladamente y cuando me caza ojeandola me sonríe, sonrio, no me aparta la mirada, suena un pasodoble en mi cabeza según me acerco a ella intentando abrirme paso entre chavalitas bailando el reggeton y maromos haciéndose autofotos. En ese momento escucho un tumulto y unos pocos de maromos enzarzados que caen literalmente donde la chica, engulléndola, todo de manera rapidisima, sillas y vasos por los suelos, la gente apartándose y y algunos por el suelo. Cuando entran los seguritas y los largan fuera entre otros pocos de golpes me intereso por la chica y voy a ayudarla (galán yo) pero en el suelo no habia nadie. Miro alrededor y nada, y eso que estaba a dos metros del jaleo y olí incluso algún golpe perdido. La chica totalmente desaparecida. Una que podia pillarme y surge el expediente X. Y no, no estaba borracho...