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- 28 Jul 2003
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Tenemos pocas chicas en el foro y, en ocasiones, es preciso tratarlas a cuerpo de rey para que se encuentren a gusto entre tanto degenerado pajillero.
Hacerlas saber que las apreciamos, que nos sobreexcitan, que disfrutamos de su feminidad, que son la base de nuestras alegrías, la razón de nuestras erecciones, el azúcar de nuestros cafés, las musas de nuestra inspiración.
Es un hecho constatado que a las mulleres, por esa innata sensibilidad hortera que les caracteriza, les chifla la poesía. Mientras nosotros solo queremos que nos la chupen, ellas humedecen ojos y paños íntimos cuando escuchan rimas y sonetos de un romanticismo exacerbado, su pulso se acelera y su mente las transporta a lugares idílicos que resguardan en el subconsciente.
De sobra es conocido que luego optan por los gañanes analfabetos de cimbrel sobredimensionado que las hacen sufrir y las tratan como escoria, pero eso es otra historia que ahora carece de interés.
Por tal razón y en sintonía con el tono dulce y adulador enarbolado en los últimos tiempos por foreros de la talla de R@sTr3r0, Vercetti o Rulo_Turulo, presento aquí mi iniciativa de ir regularmente dedicando los sucesivos versos y composiciones que nuestras amadas foreras inspiran en lo más profundo de mis calcetines.
Asín pues y como comienzo y anhelo de sentar precedente y animar a escondidos poetas potenciales a imitar mi campaña, les presento la que es la primera de lo que espero sea una extendida serie de odas laudatorias hacia nuestras bienamadas foreras:
una oda a nuestra inconfundible y respetada Asta_losoba_rios, a la que todos tanto apreciamos y admiramos.
Mi poema está totalmente basado en la obra maestra del, para mí, mayor genio de entre los muchos clásicos de la literatura hispánica, Don Francisco de Quevedo, cuya estructura original pueden disfrutar aquí?
A una nariz
?y dice tal que asín:
A una infeliz
Érase una cosa a un cimbrel pegado
érase su sexo cosa negativa
érase una duda si era hombre o si era piva
érase su clítoris un pene exagerado.
Era a veces moza de gesto contrariado
érase que llevaba en uso lavativa,
érase si acaso un cigarro de Cohiba,
era en cualquier modo algo justificado.
Érase en otras proxeneta de Montera
érase más basto que yo insisto,
no se sabe fijo lo que era.
Érase un larguísimo de pito,
bivalba bisectriz, o lo que quiera
fuera lo que fuera es inaudito.
Con todo mi afecto,
pablo
_
Hacerlas saber que las apreciamos, que nos sobreexcitan, que disfrutamos de su feminidad, que son la base de nuestras alegrías, la razón de nuestras erecciones, el azúcar de nuestros cafés, las musas de nuestra inspiración.
Es un hecho constatado que a las mulleres, por esa innata sensibilidad hortera que les caracteriza, les chifla la poesía. Mientras nosotros solo queremos que nos la chupen, ellas humedecen ojos y paños íntimos cuando escuchan rimas y sonetos de un romanticismo exacerbado, su pulso se acelera y su mente las transporta a lugares idílicos que resguardan en el subconsciente.
De sobra es conocido que luego optan por los gañanes analfabetos de cimbrel sobredimensionado que las hacen sufrir y las tratan como escoria, pero eso es otra historia que ahora carece de interés.
Por tal razón y en sintonía con el tono dulce y adulador enarbolado en los últimos tiempos por foreros de la talla de R@sTr3r0, Vercetti o Rulo_Turulo, presento aquí mi iniciativa de ir regularmente dedicando los sucesivos versos y composiciones que nuestras amadas foreras inspiran en lo más profundo de mis calcetines.
Asín pues y como comienzo y anhelo de sentar precedente y animar a escondidos poetas potenciales a imitar mi campaña, les presento la que es la primera de lo que espero sea una extendida serie de odas laudatorias hacia nuestras bienamadas foreras:
una oda a nuestra inconfundible y respetada Asta_losoba_rios, a la que todos tanto apreciamos y admiramos.
Mi poema está totalmente basado en la obra maestra del, para mí, mayor genio de entre los muchos clásicos de la literatura hispánica, Don Francisco de Quevedo, cuya estructura original pueden disfrutar aquí?
A una nariz
?y dice tal que asín:
A una infeliz
Érase una cosa a un cimbrel pegado
érase su sexo cosa negativa
érase una duda si era hombre o si era piva
érase su clítoris un pene exagerado.
Era a veces moza de gesto contrariado
érase que llevaba en uso lavativa,
érase si acaso un cigarro de Cohiba,
era en cualquier modo algo justificado.
Érase en otras proxeneta de Montera
érase más basto que yo insisto,
no se sabe fijo lo que era.
Érase un larguísimo de pito,
bivalba bisectriz, o lo que quiera
fuera lo que fuera es inaudito.
Con todo mi afecto,
pablo
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