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sabreman rebuznó:¿Paco de Tordesillas?
¿Es quien todo el mundo piensa que es?
Yahvé rebuznó:Ese micronacionalismo bien llevado y bien entendido es hermoso y no tiene porque ser contradictorio a los intereses de España, el problema es cuando se busca ese enfrentamiendo donde no lo hay y se tiende a moldear el pasado mítico e ideal de las comunidades.
Paco De Tordesillas rebuznó:No querer que cada región desarrolle su propia identidad es una fantochada de mucho cuidado.
España es mas que una nación, es la Patria. Nación es un término ridículo para designar a la Patria, inventado e incorporado por los revolucionarios liberalindividualistas del XIX. Patria es algo mucho mas elevado.
Y, amigos, compañeros, aquel que ama a su patria, un patriota, la ama por lo que es. España es una patria formada por culturas que tienen una base común pero son bien diferenciadas. Y esas diferencias, esa cultura regional, identitaria, no solo hay que conservarla, sino ayudar a su difusión. El patriota de verdad español no ama España, ama a Las Españas.
Ahora bien, esas diferencias culturales, de base troncal común, son diferencias enriquecedoras, no diferencias excluyentes. Las diferencias que unen, que son positivas, no al contrario. Y esto último, es el gran problema de nuestra España en la actualidad, la equivocación sistematica por sectores -intencionada o no- de multiculturidad a multinacionalidad, de multinacionalidad a nacionalismo excluyentes.
Un ejemeplo contrapuesto al nuestro es el de Francia. En la I guerra mundial en Francia se hablaban 15 dialectos (como querais llamarlos) aparte del francés, y, en muchas tropas, habia poco entendimiento. ¿Qué ha pasado? Que ahora solo existe una cultura francesa, centralista y unificada. El horror, la ruina cultural.
Nosotros estamos a tiempo de cuidar de nuestras lenguas, nuestras culturas, nuestros pueblos, sin perder la unidad pero sin centralizar. Culturalmente, pese a lo que se nos dice mas allá de pirineos y atlanticos, somos de los paises mas ricos. Pocos paises se preguntan, indagan e investigan diariamente sobre sus bases culturales distintas.
Seamos inteligentes, seamos justos, y marchemos juntos, cada uno con sus singularidades pero todos como un frente común. Además, existen 1000 diferencias que nos unen por cada una que nos separa.
No a la España "UNA", no a las "No Españas". Vivan Las Españas.
sabreman rebuznó:¿Paco de Tordesillas?
¿Es quien todo el mundo piensa que es?

Creep rebuznó:No se quien dijo que un país se hace llamar patria cuando se prepara para la guerra, no estoy de acuerdo con esta frase, pero para mucha gente es la sensación que le da.
Creep rebuznó:El problema del antiespañolismo imperante es la puta memoria histórica reinante a través de la guerra civil. ¿No sería mejor y más sencillo olvidarla (en el sentido de no seguir con las pullitas de las 2 Españas, la nacional y la republicana)?
Creep rebuznó:Y ahora como anécdota chorra contaros en la mili mi primer arresto. Fué en las clases que yo llamaba de patriotismo, me preguntaron que era para mi la bandera española, les respondí que un trapo de colores y arresto al canto. Yo defendería un pueblo, una cultura que nos une, pero no una bandera, por mucho que nos represente. No se si me explico.
Jacques de Molay rebuznó:Las banderas no dejan de ser trapos de colores, pero encierran un simbolismo místico importante que a mí me la pone dura. Sí. Una bandera puede cambiar el signo de una batalla, porque sea capturada por el enemigo y la moral se venga abajo o porque el abanderado lanzándose a una muerte segura haga sentir vergüenza torera a los compañeros que flaqueaban y que cargan de nuevo a la victoria o a la muerte.
Sólo por la sangre que han costado las banderas son algo más que trapos de colores. Los que no veáis eso es que habéis perdido el sentido épico de la existencia, y os habéis convertido en simples hedonistas apesebrados.
Además, la bandera viene a ser la heredera del águila romana, que encerraba el espíritu de cada legión, algo religioso, amiguetes. Napoleón introdujo de nuevo las águilas en sus tropas, y la cosa funcionó, hasta el punto de que sus hombres creo recordar que sólo perdieron una en combate (Vadertxu me lo confirmará), antes bien morían por ellas.
La gente muerte por los símbolos, por los ideales, y eso es lo que ennoblece la guerra y a la especie humana. Sino ¿qué nos queda para morir, un accidente de tráfico, un infarto o cualquier mierda parecida? No son esas las muertes que le deseo a nadie.
Creep rebuznó:Jacques de Molay rebuznó:Las banderas no dejan de ser trapos de colores, pero encierran un simbolismo místico importante que a mí me la pone dura. Sí. Una bandera puede cambiar el signo de una batalla, porque sea capturada por el enemigo y la moral se venga abajo o porque el abanderado lanzándose a una muerte segura haga sentir vergüenza torera a los compañeros que flaqueaban y que cargan de nuevo a la victoria o a la muerte.
Sólo por la sangre que han costado las banderas son algo más que trapos de colores. Los que no veáis eso es que habéis perdido el sentido épico de la existencia, y os habéis convertido en simples hedonistas apesebrados.
Además, la bandera viene a ser la heredera del águila romana, que encerraba el espíritu de cada legión, algo religioso, amiguetes. Napoleón introdujo de nuevo las águilas en sus tropas, y la cosa funcionó, hasta el punto de que sus hombres creo recordar que sólo perdieron una en combate (Vadertxu me lo confirmará), antes bien morían por ellas.
La gente muerte por los símbolos, por los ideales, y eso es lo que ennoblece la guerra y a la especie humana. Sino ¿qué nos queda para morir, un accidente de tráfico, un infarto o cualquier mierda parecida? No son esas las muertes que le deseo a nadie.
Y podría estar de acuerdo contigo, al haber creido en otras banderas con anterioridad. Pero ya no vivimos en ese mundo épico.
Simplemente digo que prefiero defender a mi pueblo, llámale Cataluña, llámale España (Depende del caso) por su cultura e idiosincracia que me une a ellas, que no defender una bandera. Si en el fondo en caso de una hipotética guerra, los 2 defenderiamos con uñas y dientes lo mismo, sólo que enfocado de distinta manera. Respeto las banderas y no me dan grima verlas ni nada parecido, solo que me siento más orgulloso de un español que me ofrece su casa y una cena que de un trapo de colores por mucho que represente.
Con la Senyera me pasa lo mismo, por si alguna de las lúcidas mentes de este foro intenta insinuar algo.
Amo mi país, sólo que de diferente manera que tú, pero para el caso, es lo mismo.
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