jack frost
Forero del todo a cien
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- 29 Abr 2004
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Personas hola:
He aquí el rincón poético que espero os guste y en el que participéis.
En las noches oscuras
que viejos tiempos recuerdan
aún pueden verse
en la luz del rayo reflejados
los rostros de tantos inocentes
que perecieron en la contienda,
guerra entre las guerras,
de la antigüedad de la antigüedad.
Se les ve llorando a lágrima viva
y con el rictus de terror
en sus desaparecidos labios
o la amarga certeza
de ver que tamaño genocidio
fue para nada
pues ni el mal desapareció
ni el hombre sacó enseñanza.
A punto estuvo todo
de perderse en la oscuridad
ingenuos y engañados todos
con una solución fatal,
una aberración absoluta,
necesaria para dar fin
pero incompleta en su misión.
Aún pueden verse los rostros
de alegría ante la llegada
de los héroes curadores
llenos de gran bondad
pero mirándolos recelosos
pues sus eternas némesis
de ellos proceden.
Rhons y sars son
ángeles y destructores
los primeros sólo buscan
engrandecer a Dios y al hombre
sin importarles ellos mismos
y pensando sólo en sus semejantes.
Pero los sars malditos
rhons caídos en desgracia
llamados los destructores
ángeles cautivados sin fin
por la dulce humana vida
e impregnados por tal aroma
luchando por ser los amos
de toda vida posible
desafiando incluso al Creador…
¡Y de ahí nació Satán!
Se ven los rostros humanos
de quienes presenciaron
combate tan terrible
hundidos en el fango y el cieno
y sufren y lloran pues no todo terminó.
El poder desatado
y vivo aún en algunos corazones
y todos esos rostros
claman clemencia y justicia a Dios
para que tal anarquía no retorne al mundo
y seque el corazón.
He aquí el rincón poético que espero os guste y en el que participéis.
En las noches oscuras
que viejos tiempos recuerdan
aún pueden verse
en la luz del rayo reflejados
los rostros de tantos inocentes
que perecieron en la contienda,
guerra entre las guerras,
de la antigüedad de la antigüedad.
Se les ve llorando a lágrima viva
y con el rictus de terror
en sus desaparecidos labios
o la amarga certeza
de ver que tamaño genocidio
fue para nada
pues ni el mal desapareció
ni el hombre sacó enseñanza.
A punto estuvo todo
de perderse en la oscuridad
ingenuos y engañados todos
con una solución fatal,
una aberración absoluta,
necesaria para dar fin
pero incompleta en su misión.
Aún pueden verse los rostros
de alegría ante la llegada
de los héroes curadores
llenos de gran bondad
pero mirándolos recelosos
pues sus eternas némesis
de ellos proceden.
Rhons y sars son
ángeles y destructores
los primeros sólo buscan
engrandecer a Dios y al hombre
sin importarles ellos mismos
y pensando sólo en sus semejantes.
Pero los sars malditos
rhons caídos en desgracia
llamados los destructores
ángeles cautivados sin fin
por la dulce humana vida
e impregnados por tal aroma
luchando por ser los amos
de toda vida posible
desafiando incluso al Creador…
¡Y de ahí nació Satán!
Se ven los rostros humanos
de quienes presenciaron
combate tan terrible
hundidos en el fango y el cieno
y sufren y lloran pues no todo terminó.
El poder desatado
y vivo aún en algunos corazones
y todos esos rostros
claman clemencia y justicia a Dios
para que tal anarquía no retorne al mundo
y seque el corazón.
