Sin ser un peliculón, a mi si me mola, pero hay que conectar con su tono pulp y en lo que se recrea.
El guion es pin pan pun, sin duda, más propio de un comic de grapa que de una película que intente tomarse en serio a si misma (no lo hace) y, salvando las distancias, cosas como Indiana Jones también son eso. No obstante, en el Western suele importar mucho más el "como" que el "que". Son atmosferas y rituales.
Desde más o menos 1977 el genero estaba en horas muy bajas, especialmente tras el descalabro que supuso la megalomaníaca "
Heaven's Gate" (1980), que hizo quebrar a United Artist. Durante los 80 apenas hay títulos destacables; me quedo con "
Tom Horn" (1980), la magnifica "
The grey fox" (1982), "
The pale rider" (1985), la desconocida "
Red headed stranger" (1986) y la enormerrima miniserie "
Lonesome Dove" (1989).
"Rapida y Mortal" es producto de un estraño y pequeño revival western que hubo en Hollywood en la primera mitad de los 90. Lo causa el inesperado éxito de "
Dances with wolfs" (1991), por la que nadie daba un duro y para la que Kevin Costner tubo que hipotecarse para sacarla adelante. Parecía cosa de una sola película, pues la industria hacia años que consideraba el western un genero relegado a las TV movies, pero llego "
Unforgiven" (1992) y afirmo el breve romance.
Algunos ejemplos destacables de esta época serian "
Tombstone" (1993), con para mi el papel más carismático de la carrera de Val Kilmer, y "
Wyatt Earp" (1994). Ambas conforman uno de esos extraños casos en los que en Hollywood se rueda a la vez dos películas sobre exactamente el mismo tema (el tiroteo en O.K Corral) y obviamente una se come a la otra. Sin ser "Wyatt Earp" mala, poco tiene que hacer contra el carisma de "Tombstone". Además, esta ultima se vio extrañamente beneficiada por el hecho de que el rodaje de "Wyatt Earp" ya había alquilado todo el atrezo western disponible (armas, vestidos, complementos...). Así pues, en "Tomsbtone" tuvieron que buscarse la vida confeccionando el suyo propio y contratando a grupos de recreacionistas muy metidos en el tema; esto hace que la película sea mucho más realista históricamente, en estos aspectos, y una delicia en cuestiones de vestuario/complementos de los personajes.
Este revival noventero daría algunos otros títulos como
Maverick (1994) y moriría con los tristemente mediocres westerns rodados en la época por Walter Hill: "
Geronimo" (1993) y "
Wild Bill" (1995).
Ciñéndonos a "Rápida y mortal", como digo, es puramente Pulp, con clara influencia del spaguetti. Del mismo modo que otras películas de Sam Reimi, como las de Evil Dead, son una forma de recrearse en su genero sin tratar de tomarse muy en serio a si mismas. La misma idea de hacer una película basada en la ritualización del asesinato que es el duelo y concretamente en un concurso de duelos de desenfundar, los cuales son un invento de Hollywood y no algo que ocurriese en el EEUU del siglo XIX (hay un solo ejemplo documentado), es una declaración de intenciones. De hecho, tiene toques que son casi cartoon, como cuando podemos ver a través del agujero del cráneo de uno de los participantes al contrincante que lo acaba de matar.
Los distintos participantes en el concurso están muy bien diferenciados, cada uno con sus peculiaridades y carisma. Algunos son casi caricaturas, como el interpretado por Lance Henriksen (mezcla de Bufallo Bill y Wild Bill Hickok), o el indio que se jacta de tener una docena de disparos en el cuerpo y de que ninguna bala lo puede matar. Son personajes de comic.
Sharon Stone no destaca como actriz, pero esta bellísima y cumple como versión femenina de "
El hombre sin nombre". Hay también obvias referencias a "
Upon a time in the west", a la "Trilogía del dólar" y a "
High Noon", entre otras. El enterrador negro que la sonríe mientras remata un ataúd cuando entra al pueblo es
Woody Strode, un habitual de las películas de la ultima etapa de John Ford (y una de las tres personas que estaba presente cuando murió, junto con John Wayne y Maureen O'hara"). Strode iba iba a tener un papel más destacado, pero palmo durante el rodaje y solo sale en esa breve escena.
Un valor a destacar es el tratamiento que da la película a las armas de la época y el juego que da con ellas. La escena en la que van a la tienda de Leonardo DiCaprio para escoger un revolver con el que obligar a participar en los duelos a Russell Crowe y nos muestra la diferencia entre un
Remington 1875, un
Colt single Action Army y un
Smith & Wesson Schofield, recreándose en los objetos, sus sonidos, acabados y mecanismos. Este cuidado da en si mismo juego en la historia, como cuando Russell Crowe dispara la única bala con la que le permiten cargar su destartalado revolver
Colt Open Top y su contrincante herido no muere del disparo, teniendo que esquivar el fuego de vuelta mientras el chaval ciego intenta identificar mediante el tacto una bala calibre 38 que le salve la vida. Por otro lado, es muy poco habitual ver en pantalla cargar un revolver de avancarga, especialmente uno tan raro como un
Le Mat de 1856 (un revolver de 10 disparos, en lugar de 6, del que solo se fabricaron menos de 3000 ejemplares). Hay mucho detalle y mimo en todo ello.
Creo que es una película que por tono podría haber rodado Tarantino y seria hoy más reconocida. De hecho, me parece bastante mejor que los westerns de este ultimo, que lo intentan, pero no van a ningún lado más allá de sus diálogos.
Ahí queda la chapa.