Todos sabréis ya que el Papa Benedicto XVI va a visitar Valencia, del 1 al 9 del próximo mes.
Un caos se va a apoderar de la ciudad en esos días. Los católicos están que bailan sobre un pie, pero la realidad de la ciudad es muy distinta. Llega la avalancha...
Católicos de todo el mundo se reunirán para tomar horchata y limón granizado en las terrazas de la ciudad, con la excusa de reclamar la familia tradicional como base del catolicismo (y de la sociedad). Miles de personas serán discriminadas en esas fechas: homosexuales, parejas que no decidan casarse, madres y padres solteros, divorciados, solteros sin hijos...
Pero eso no será lo peor. Lo peor será la ciudad tomada por guiris atípicos, el despliegue policial por todos los rincones, el tráfico cortado durante un fín de semana entero en todas las calles, el desfile de familias rancias y despóticas, que se tomarán la libertad de mirar de arriba a abajo y con desprecio a todo aquel que no pertenezca a su calaña.
Me estoy imaginando ya las concentraciones en los jardines de grupos de jóvenes con guitarras cantando loas al Señor, los sacerdotes con grupos de niños sonrientes mientras esconden bajo su sotana una prominente erección al contemplarlos en pantalones cortos, las madres con pendientes de perlas y sandalias de Loewe llevando los donuts de su prole y despreciando al indigente que le pide para tabaco o para su cartón de vino.
La ciudad se transformará, la alcaldesa ha asegurado que no se va a derrochar, pero no se reparará en gastos. Como muestra, está rehabilitando las torres de los campanarios de las iglesias, todas las flores de todos los jardines valencianos, que se iluminan con la variedad de colorido de sus flores, se cambiará al monótono blanco y amarillo simbólico del vaticano. Al menos ganaremos en calles asfaltadas y farolas nuevas (pagadas por todos, nadie nos ha preguntado)
Algunos colectivos se han movilizado en contra de la visita. Un ejemplo:
https://www.jonotespere.org/ (la página no está en castellano, pero es muy gráfica).
Carteles, octavillas, pancartas... incluso camisetas (a mí me encanta , es buenísima)
En fín, que lo peor está por llegar, pues el lugar en el que trabajo se convierte en la residencia oficial de los Reyes en la visita. Solo espero poder escaparme.
Solicito asilo de conciencia. Cualquier ciudad me sirve.
Un caos se va a apoderar de la ciudad en esos días. Los católicos están que bailan sobre un pie, pero la realidad de la ciudad es muy distinta. Llega la avalancha...
Católicos de todo el mundo se reunirán para tomar horchata y limón granizado en las terrazas de la ciudad, con la excusa de reclamar la familia tradicional como base del catolicismo (y de la sociedad). Miles de personas serán discriminadas en esas fechas: homosexuales, parejas que no decidan casarse, madres y padres solteros, divorciados, solteros sin hijos...
Pero eso no será lo peor. Lo peor será la ciudad tomada por guiris atípicos, el despliegue policial por todos los rincones, el tráfico cortado durante un fín de semana entero en todas las calles, el desfile de familias rancias y despóticas, que se tomarán la libertad de mirar de arriba a abajo y con desprecio a todo aquel que no pertenezca a su calaña.
Me estoy imaginando ya las concentraciones en los jardines de grupos de jóvenes con guitarras cantando loas al Señor, los sacerdotes con grupos de niños sonrientes mientras esconden bajo su sotana una prominente erección al contemplarlos en pantalones cortos, las madres con pendientes de perlas y sandalias de Loewe llevando los donuts de su prole y despreciando al indigente que le pide para tabaco o para su cartón de vino.
La ciudad se transformará, la alcaldesa ha asegurado que no se va a derrochar, pero no se reparará en gastos. Como muestra, está rehabilitando las torres de los campanarios de las iglesias, todas las flores de todos los jardines valencianos, que se iluminan con la variedad de colorido de sus flores, se cambiará al monótono blanco y amarillo simbólico del vaticano. Al menos ganaremos en calles asfaltadas y farolas nuevas (pagadas por todos, nadie nos ha preguntado)
Algunos colectivos se han movilizado en contra de la visita. Un ejemplo:
https://www.jonotespere.org/ (la página no está en castellano, pero es muy gráfica).
Carteles, octavillas, pancartas... incluso camisetas (a mí me encanta , es buenísima)
En fín, que lo peor está por llegar, pues el lugar en el que trabajo se convierte en la residencia oficial de los Reyes en la visita. Solo espero poder escaparme.
Solicito asilo de conciencia. Cualquier ciudad me sirve.
