Pero en la tumba acaban los abstemios también. Por mucho que te afanes, jamás saldrás vivo de este mundo.
De lo buena que está se te ha pasado comentarnos, supongo que debido a esas famosas lagunas mentales.
Yo pude haber sido alcoholico, de chaval, en torno a los 20 recuerdo haber razonado que la vida fuera del alcohol era muy aburrida, y haber pretendido estar bolinga no solo los domingos y fiestas de guardar, sino de forma permanente. Ya de aquellas resolvía las resacas con dos tubos de cerveza. El caso es que me salía por un riñón la broma, una buena melopea implicaba un litro de bacardí o larios o veterano, o lo que surgiese.
A los 23 decidí que ya no más. Creo que justo a tiempo.
Recuerdo una chica que un día, de buenas a primeras, me cuenta cómo su abuelo la ponía a chupar piruletas, según ella me lo contaba porque le dijo el sicólogo que contarlo ayudaba a sanar, yo creo que quería que le,diera yo piruletas también. Las tías tienen extrañas formas de ligar, una me contaba lo estreñida que estaba, lo cerrado que tenía el culo, sabiendo lo torcida y resabiada que es no descarto nada. Otra me presumía que de niña se chupaba los condones usados en la playa, esta no es que sospeche, es que iba a por mí como una hiena, de hecho me acosaba. ¿Y a tí, te ha recomendado el siquiatra que nos enseñes la cuca? ¿que te ha pasado, cuéntaselo a papá?