Frank
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- 26 Sep 2003
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Ayer viendo la tele vi la noticia sobre la historia de la batalla de trafalgar, batalla donde cayeron muchos españoles, por eso visite este otro foro para que militares de verdad me instruyeran sobre aquella batalla. Ya lo dice el himno de la armada. "... en Lepanto la Victoria y la muerte en Trafalgar...".
Quiero por tanto llamaros la atención sobre un pequeño trozo de la historia de España.
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Junto a la batalla de Lepanto y la expedición de la Armada Invencible, Trafalgar, que ahora cumple su bicentenario, es el tercero de los hitos navales que aún permanecen vivos en la memoria de los españoles.
La batalla de Trafalgar es una historia de tres y para entenderla hay que hacer un análisis de los tres protagonistas, muy diferentes entre sí. Gran Bretaña, como país aún no democrático que comienza a poner las bases de la participación popular en el gobierno del país; Francia, en pleno régimen autoritario; y la España de Carlos IV en la que el gobierno trabaja para el pueblo sin tener en cuenta al pueblo para nada.
El enfrentamiento era inevitable porque España y Gran Bretaña eran entonces enemigos naturales ya que en aquella época se imponía la necesidad de expansionarse y de hacerse con los nuevos mercados y los nuevos horizontes que ya exigía la inminente revolución industrial, algo que enfrentaba directamente las aspiraciones británicas con el proteccionismo practicado por España en América.
Además, en 1805 Napoleón dominaba Europa y amenazaba con invadir Inglaterra consciente de que si lo lograba, Francia se convertiría en la potencia hegemónica universal y tendría las manos libres para decidir por sí sola el destino del mundo. El ejército inglés era entonces muy inferior al francés en tierra y dificilmente podría contener al emperador si éste lograba desembarcar sus tropas al otro lado del canal de La Mancha. El propio Napoleón lo explicó con nitidez: "Sólo necesitamos ser los dueños del mar durante seis horas e Inglaterra dejará de existir".
El 21 de octubre de 1805, la flota franco-española se enfrentó a la británica a la altura del gaditano cabo de Trafalgar. La alianza de Esapaña con Francia había sido fruto de la errática política exterior española, dirigida por Manuel Godoy, el hombre fuerte del rey Carlos IV. Una alianza, promovida por el todopoderoso Napoleón, que llevó a España primero a una guerra con Portugal y a continuación al enfrentamiento con Inglaterra. Estaba en juego el dominio en Europa y la primacía militar y comercial en los mares de todo el mundo.
NELSON, GRAVINA Y VILLENEUVE
Una primacía que en buena parte dependía de los protagonistas de aquella histórica batalla naval. Por el lado británico, los 27 barcos de su armada estaban dirigidos por el almirante Horacio Nelson, un hombre que comenzó a fraguar su triunfo a partir de la famosa frase de "el enemigo está en la mar" que hizo que los 33 navíos de la flota franco-española (18 franceses y 15 españoles) abandonasen su segura posición dentro de puerto y navegasen hacia el desastre cuando la flota inglesa atacó en forma de dos columnas paralelas a la línea en perpendicular que formó la escuadra aliada.
Por la parte francesa Pierre Villeneuve, un marino de prestigio que cometió el error de no escuchar a los españoles Gravina y Churruca cuando le aconsejaron que no abandonar el puerto para salir a enfrentarse con la flota británica. El último gran almirante que le quedaba a Napoleón después de la Revolución que depuró un estamento casi integramente reservado a la aristocracia, tenía el problema de carecer de poder de decisión y dotes de mando, y tal vez fuese esto lo que le llevó a suicidarse colectivamente en Trafalgar, un año antes de que lo hiciese individualmente a bordo de un barco inglés.
Y por el lado español, Federico Gravina, que tal vez pudo haber hecho algo más de lo que hizo, pero a quien hoy los historiadores prefieren no criticar porque se carece de elementos de juicio para ello ya que tras la batalla no se hizo ningún juicio de valor oficial de la misma, ni se abrió ninguna investigación por parte del gobierno, entre otras cosas porque a Godoy no le interesaba esto por motivos políticos.
RESULTADO PREVISIBLE
Muchos historiadores mantienen que el resultado de la batalla era previsible, puesto que si bien la flota franco-española contaba con mayor número de barcos y consecuentemente de cañones, los británicos disponían de una potencia de fuego muy superior. Además, el estado en que se encontraban los navíos españoles dejaba mucho que desear. De hecho, el almirante Antonio de Escaño, ya había explicado antes de la batalla en su Informe Sobre la Escuadra del Mediterráneo que "esta escuadra hará vestir de luto a la Nación en caso de un combate, labrando la afrenta del que tenga la desventura de mandarla".
El número de bajas durante las cinco horas que duró el combate fue estremecedor, 3.692 muertos (1.025 españoles, 2.218 franceses y 449 británicos) y 3.779 heridos (1.383 españoles, 1.155 frenceses, y 1.241 británicos).
La batalla enterró definitivamente los planes franceses de invadir Inglaterra, o cuando menos someterla a un fuerte bloqueo marítimo. De hecho, lord del Almirantazgo declaró tras conocer la victoria de Nelson: "Yo no digo que los franceses de Napoleón no vengan a Inglaterra pero, desde luego, no vendrán por mar". España, por su parte, encontró en Trafalgar el punto de inflexión del poderío naval que durante más de tres siglos le llevó a ostentar una hegemonía que el 21 de octubre de 1805 pasó a manos del Reino Unido.
LA MUERTE DE LOS PROTAGONISTAS
Durante la batalla, un tirador de la cofa del barco francés Redoutable acabó con la vida del almirante Nelson que no dudó en subir al puente de su navío engalanado con todas sus insignias y honores, lo que le hacía facilmente distinguible del resto combatientes. El brigadier Cosme Damián de Churruca murió a bordo del San Juan Nepomuceno por un disparo de cañón. Meses después moría, como consecuencia de las heridas recibidas en Trafalgar, Federico Gravina. Por lo que respecta a Villeneuve, apareció muerto en el barco que le llevaba preso a Londres. La versión oficial fue que se había suicidado asestándose a sí mismo seis puñaladas.
BANDOS
EN EL BANDO ESPAÑOL
FEDERICO CARLOS GRAVINA Y NAPOLI había nacido en Palermo, Sicilia, en 1756. Hijo de don Juan de Gravina y Moncada, duque de San Miguel, grande de España, ingresó en la Armada en 1775 y un año después tuvo su bautismo de fuego en la toma de la isla de Santa Catalina. Participó en la reconquista de Menorca de 1782 y ese mismo año, en un nuevo intento de arrebatar Gibraltar a los británicos así como en varias expediciones contra Argel para combatir a los piratas del Mediterráneo.
Cuando llegó la Revolución francesa, siendo España por aquel entonces aliada de Gran Bretaña, Gravina tuvo una intervención destacada en el sitio de Tolón y en la costa catalana. Tras la alianza, en 1796, de España con Francia, el marino colaboró con los franceses en la guerra contra el Reino Unido participando en la defensa de los puertos de Cádiz , El Ferrol y Brest y acompañando al almirante Villeneuve en las batallas de Finisterre y de Trafalgar en la que al mando del navío Príncipe de Asturias, no pudo evitar la derrota de la escuadra franco-española frente a la de Nelson y murió en Cádiz al año siguiente por las heridas recibidas durante la batalla.
COSME DAMIAN CHURRUCA Y ELORZA, nació en la localidad guipuzcoana de Motrico en 1761. Su carrera en la Armada está jalonada de hechos de armas, que alternó con periodos de dedicación a la ciencia y el estudio. Tras formarse en la Escuela Naval de El Ferrol, intervino muy joven en el cuarto sitio español de Gibraltar, en 1782. Posteriormente Churruca participó en una expedición geográfica por el estrecho de Magallanes y pasó una temporada en el observatorio de Cádiz. En 1792 dirigió otra expedición geográfica, esta vez a las costas de Norteamérica y las Antillas. En 1805 se le confió el mando del navío San Juan Nepomuceno, con el que combatió en la escuadra franco-española que se enfrentó a la británica mandada por Nelson en Trafalgar; aunque discrepó de la estrategia seguida por el almirante francés Villeneuve, que mandaba la escuadra combinada, acató las órdenes que condujeron a la derrota y, atacado simultáneamente por cinco barcos ingleses, resistió hasta que una bala de cañón acabó con su vida.
DIONISIO ALCALA GALIANO había venido al mundo en la localidad cordobesa de Cabra el año 1762. Cartógrafo y marino formó parte de numerosas expediciones científicas a lo largo del océano Atlántico, Pacífico y Mediterráneo. Fue uno de los autores del Atlas Marino de España, Islas Azores y adyacentes, publicado entre 1785 y 1788. Tomó parte de la expedición de Alejandro Malaspina que en 1792 dio la vuelta al mundo y colaboró activamente en la confección de cartas marinas y en la clasificación de diverso material botánico y zoológico de Sudamérica. Combatiendo como brigadier, murió durante la batalla de Trafalgar en 1805.
EN EL BANDO FRANCES
PIERRE CHARLES SILVESTRE DE VILLENEUVE había nacido en Valensole el año 1763. Entró al servicio de la marina francesa en 1779, en el grupo de guardiamarinas de Toulon. Tras la Revolución francesa Villeneuve se convirtió capitán en 1793. Tres años después fue nombrado contra-almirante y enviado a Egipto a las ordenes del almirante Brueys y participando en la batalla de Aboukir que enfrentó a Nelson con Napoleón. Tras resultar derrotado en Trafalgar, el almirante francés murió suicidándose en 1806 apuñalándose seis veces en el corazón durante la travesía que le llevaba a Londres, como preso político.
EN EL BANDO INGLES
HORACIO NELSON nació en Burnham Thorpe, en 1758. Durante su juventud ocupó varios cargos en la armada naval, pero es en 1793, luchando contra Francia cuando se distingue por su valentía. A partir de entonces inicia una carrera repleta de éxitos entra los que se cuentan el bloqueo de los contingentes de Napoleón en el Mediterráneo. En 1801 logró vencer a los daneses y ese mismo año fue nombrado vice-altmirante de la armada británica. Elebado a la categoría de héroe nacional, Nelson pasa por ser el máximo responsable de la victoria inglesa en la batalla de Trafalgar en la que un tirador de la cofa del barco francés Redoutable acabó con su vida.
CUTHBERT COLLINGWOOD, barón de Collingwood, había nacido en Newcastle-upon-Tyne, en 1750. Almirante de la armada británica, actuó como lugarteniente de Nelson en diversas batallas, entre ellas San Vicente, en 1797, y Trafalgar. A la muerte de Nelson le sucedió en el mando de la flota. Tras apoderar en 1809 de las islas Jónicas, murió frente a las costas de Menorca en 1810.
EN CIFRAS
FLOTA ESPAÑOLA:
15 navíos
1.330 cañones
11.817 marineros embarcados
1.025 muertos
1.383 heridos
FLOTA FRANCESA:
18 navíos
1.527 cañones
14.184 marineros embarcados
2.218 muertos
1.155 heridos
FLOTA BRITANICA:
27 navíos
2.148 cañones
23.309 marineros embarcados
449 muertos
1.241 heridos
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¿Alguien se anima en postear la batalla de Lepanto?
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Quiero por tanto llamaros la atención sobre un pequeño trozo de la historia de España.
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Junto a la batalla de Lepanto y la expedición de la Armada Invencible, Trafalgar, que ahora cumple su bicentenario, es el tercero de los hitos navales que aún permanecen vivos en la memoria de los españoles.
La batalla de Trafalgar es una historia de tres y para entenderla hay que hacer un análisis de los tres protagonistas, muy diferentes entre sí. Gran Bretaña, como país aún no democrático que comienza a poner las bases de la participación popular en el gobierno del país; Francia, en pleno régimen autoritario; y la España de Carlos IV en la que el gobierno trabaja para el pueblo sin tener en cuenta al pueblo para nada.
El enfrentamiento era inevitable porque España y Gran Bretaña eran entonces enemigos naturales ya que en aquella época se imponía la necesidad de expansionarse y de hacerse con los nuevos mercados y los nuevos horizontes que ya exigía la inminente revolución industrial, algo que enfrentaba directamente las aspiraciones británicas con el proteccionismo practicado por España en América.
Además, en 1805 Napoleón dominaba Europa y amenazaba con invadir Inglaterra consciente de que si lo lograba, Francia se convertiría en la potencia hegemónica universal y tendría las manos libres para decidir por sí sola el destino del mundo. El ejército inglés era entonces muy inferior al francés en tierra y dificilmente podría contener al emperador si éste lograba desembarcar sus tropas al otro lado del canal de La Mancha. El propio Napoleón lo explicó con nitidez: "Sólo necesitamos ser los dueños del mar durante seis horas e Inglaterra dejará de existir".
El 21 de octubre de 1805, la flota franco-española se enfrentó a la británica a la altura del gaditano cabo de Trafalgar. La alianza de Esapaña con Francia había sido fruto de la errática política exterior española, dirigida por Manuel Godoy, el hombre fuerte del rey Carlos IV. Una alianza, promovida por el todopoderoso Napoleón, que llevó a España primero a una guerra con Portugal y a continuación al enfrentamiento con Inglaterra. Estaba en juego el dominio en Europa y la primacía militar y comercial en los mares de todo el mundo.
NELSON, GRAVINA Y VILLENEUVE
Una primacía que en buena parte dependía de los protagonistas de aquella histórica batalla naval. Por el lado británico, los 27 barcos de su armada estaban dirigidos por el almirante Horacio Nelson, un hombre que comenzó a fraguar su triunfo a partir de la famosa frase de "el enemigo está en la mar" que hizo que los 33 navíos de la flota franco-española (18 franceses y 15 españoles) abandonasen su segura posición dentro de puerto y navegasen hacia el desastre cuando la flota inglesa atacó en forma de dos columnas paralelas a la línea en perpendicular que formó la escuadra aliada.
Por la parte francesa Pierre Villeneuve, un marino de prestigio que cometió el error de no escuchar a los españoles Gravina y Churruca cuando le aconsejaron que no abandonar el puerto para salir a enfrentarse con la flota británica. El último gran almirante que le quedaba a Napoleón después de la Revolución que depuró un estamento casi integramente reservado a la aristocracia, tenía el problema de carecer de poder de decisión y dotes de mando, y tal vez fuese esto lo que le llevó a suicidarse colectivamente en Trafalgar, un año antes de que lo hiciese individualmente a bordo de un barco inglés.
Y por el lado español, Federico Gravina, que tal vez pudo haber hecho algo más de lo que hizo, pero a quien hoy los historiadores prefieren no criticar porque se carece de elementos de juicio para ello ya que tras la batalla no se hizo ningún juicio de valor oficial de la misma, ni se abrió ninguna investigación por parte del gobierno, entre otras cosas porque a Godoy no le interesaba esto por motivos políticos.
RESULTADO PREVISIBLE
Muchos historiadores mantienen que el resultado de la batalla era previsible, puesto que si bien la flota franco-española contaba con mayor número de barcos y consecuentemente de cañones, los británicos disponían de una potencia de fuego muy superior. Además, el estado en que se encontraban los navíos españoles dejaba mucho que desear. De hecho, el almirante Antonio de Escaño, ya había explicado antes de la batalla en su Informe Sobre la Escuadra del Mediterráneo que "esta escuadra hará vestir de luto a la Nación en caso de un combate, labrando la afrenta del que tenga la desventura de mandarla".
El número de bajas durante las cinco horas que duró el combate fue estremecedor, 3.692 muertos (1.025 españoles, 2.218 franceses y 449 británicos) y 3.779 heridos (1.383 españoles, 1.155 frenceses, y 1.241 británicos).
La batalla enterró definitivamente los planes franceses de invadir Inglaterra, o cuando menos someterla a un fuerte bloqueo marítimo. De hecho, lord del Almirantazgo declaró tras conocer la victoria de Nelson: "Yo no digo que los franceses de Napoleón no vengan a Inglaterra pero, desde luego, no vendrán por mar". España, por su parte, encontró en Trafalgar el punto de inflexión del poderío naval que durante más de tres siglos le llevó a ostentar una hegemonía que el 21 de octubre de 1805 pasó a manos del Reino Unido.
LA MUERTE DE LOS PROTAGONISTAS
Durante la batalla, un tirador de la cofa del barco francés Redoutable acabó con la vida del almirante Nelson que no dudó en subir al puente de su navío engalanado con todas sus insignias y honores, lo que le hacía facilmente distinguible del resto combatientes. El brigadier Cosme Damián de Churruca murió a bordo del San Juan Nepomuceno por un disparo de cañón. Meses después moría, como consecuencia de las heridas recibidas en Trafalgar, Federico Gravina. Por lo que respecta a Villeneuve, apareció muerto en el barco que le llevaba preso a Londres. La versión oficial fue que se había suicidado asestándose a sí mismo seis puñaladas.
BANDOS
EN EL BANDO ESPAÑOL
FEDERICO CARLOS GRAVINA Y NAPOLI había nacido en Palermo, Sicilia, en 1756. Hijo de don Juan de Gravina y Moncada, duque de San Miguel, grande de España, ingresó en la Armada en 1775 y un año después tuvo su bautismo de fuego en la toma de la isla de Santa Catalina. Participó en la reconquista de Menorca de 1782 y ese mismo año, en un nuevo intento de arrebatar Gibraltar a los británicos así como en varias expediciones contra Argel para combatir a los piratas del Mediterráneo.
Cuando llegó la Revolución francesa, siendo España por aquel entonces aliada de Gran Bretaña, Gravina tuvo una intervención destacada en el sitio de Tolón y en la costa catalana. Tras la alianza, en 1796, de España con Francia, el marino colaboró con los franceses en la guerra contra el Reino Unido participando en la defensa de los puertos de Cádiz , El Ferrol y Brest y acompañando al almirante Villeneuve en las batallas de Finisterre y de Trafalgar en la que al mando del navío Príncipe de Asturias, no pudo evitar la derrota de la escuadra franco-española frente a la de Nelson y murió en Cádiz al año siguiente por las heridas recibidas durante la batalla.
COSME DAMIAN CHURRUCA Y ELORZA, nació en la localidad guipuzcoana de Motrico en 1761. Su carrera en la Armada está jalonada de hechos de armas, que alternó con periodos de dedicación a la ciencia y el estudio. Tras formarse en la Escuela Naval de El Ferrol, intervino muy joven en el cuarto sitio español de Gibraltar, en 1782. Posteriormente Churruca participó en una expedición geográfica por el estrecho de Magallanes y pasó una temporada en el observatorio de Cádiz. En 1792 dirigió otra expedición geográfica, esta vez a las costas de Norteamérica y las Antillas. En 1805 se le confió el mando del navío San Juan Nepomuceno, con el que combatió en la escuadra franco-española que se enfrentó a la británica mandada por Nelson en Trafalgar; aunque discrepó de la estrategia seguida por el almirante francés Villeneuve, que mandaba la escuadra combinada, acató las órdenes que condujeron a la derrota y, atacado simultáneamente por cinco barcos ingleses, resistió hasta que una bala de cañón acabó con su vida.
DIONISIO ALCALA GALIANO había venido al mundo en la localidad cordobesa de Cabra el año 1762. Cartógrafo y marino formó parte de numerosas expediciones científicas a lo largo del océano Atlántico, Pacífico y Mediterráneo. Fue uno de los autores del Atlas Marino de España, Islas Azores y adyacentes, publicado entre 1785 y 1788. Tomó parte de la expedición de Alejandro Malaspina que en 1792 dio la vuelta al mundo y colaboró activamente en la confección de cartas marinas y en la clasificación de diverso material botánico y zoológico de Sudamérica. Combatiendo como brigadier, murió durante la batalla de Trafalgar en 1805.
EN EL BANDO FRANCES
PIERRE CHARLES SILVESTRE DE VILLENEUVE había nacido en Valensole el año 1763. Entró al servicio de la marina francesa en 1779, en el grupo de guardiamarinas de Toulon. Tras la Revolución francesa Villeneuve se convirtió capitán en 1793. Tres años después fue nombrado contra-almirante y enviado a Egipto a las ordenes del almirante Brueys y participando en la batalla de Aboukir que enfrentó a Nelson con Napoleón. Tras resultar derrotado en Trafalgar, el almirante francés murió suicidándose en 1806 apuñalándose seis veces en el corazón durante la travesía que le llevaba a Londres, como preso político.
EN EL BANDO INGLES
HORACIO NELSON nació en Burnham Thorpe, en 1758. Durante su juventud ocupó varios cargos en la armada naval, pero es en 1793, luchando contra Francia cuando se distingue por su valentía. A partir de entonces inicia una carrera repleta de éxitos entra los que se cuentan el bloqueo de los contingentes de Napoleón en el Mediterráneo. En 1801 logró vencer a los daneses y ese mismo año fue nombrado vice-altmirante de la armada británica. Elebado a la categoría de héroe nacional, Nelson pasa por ser el máximo responsable de la victoria inglesa en la batalla de Trafalgar en la que un tirador de la cofa del barco francés Redoutable acabó con su vida.
CUTHBERT COLLINGWOOD, barón de Collingwood, había nacido en Newcastle-upon-Tyne, en 1750. Almirante de la armada británica, actuó como lugarteniente de Nelson en diversas batallas, entre ellas San Vicente, en 1797, y Trafalgar. A la muerte de Nelson le sucedió en el mando de la flota. Tras apoderar en 1809 de las islas Jónicas, murió frente a las costas de Menorca en 1810.
EN CIFRAS
FLOTA ESPAÑOLA:
15 navíos
1.330 cañones
11.817 marineros embarcados
1.025 muertos
1.383 heridos
FLOTA FRANCESA:
18 navíos
1.527 cañones
14.184 marineros embarcados
2.218 muertos
1.155 heridos
FLOTA BRITANICA:
27 navíos
2.148 cañones
23.309 marineros embarcados
449 muertos
1.241 heridos
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¿Alguien se anima en postear la batalla de Lepanto?
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