Los ninios que nacen muy chugos los recogen en una orden religiosa y allí los mantienen apartados del mundo, pero vivos. Que también son hijos de Dios. Es la alternativa al aborto.
Bueno, menos en Galicia, que los tienen en la carbonera encadenados a una estaca.
Existe la leyenda de los niños-bola, que se parecen al feo de Basket Case, y tienen el instinto de asesinar a su madre. Por lo visto reptan por el vientre materno hasta que al alcanzar el cuello, muerden la yugular. Se dice que son abominaciones físicas y morales.