Al hacer un contrato con una compañía telefónica, te prestan un móvil durante un año; después el móvil es tuyo (y entonces es legal liberalizarlo).
Por el contrato que has firmado, puedes hacer varias cosas, pero también tendrás varios problemas:
1- Puedes arreglar el móvil. Lo malo es que te costará dinero a no ser que pruebes que no se ha roto por caída o meterlo en agua o cosas así, que se demuestre que es un fallo de fábrica (cosa muy difícil).
2- Coger otro móvil a la misma compañía. Seguramente se vuelva a contar otro año de contrato a partir de que te envíen el móvil nuevo.
3- Pagar las cuotas mensuales hasta que haga el año (como bien ha dicho Armani). Es una gran idea, pero lo malo es que pagarás por algo que no uses.
4- Comprar un móvil liberalizado (no adscrito a ninguna compañía de móviles). Te saldrá más caro que si es de alguna compañía, es decir, al precio oficial del teléfono, pero no tendrás problemas de este tipo, y si se te estropea, sólo podrás enviarlo a la casa.
Yo directamente te recomendaría la opción 3 o la opción 4, pero, teniendo en cuenta de que cualquier teléfono mierdoso hoy en día te cuesta más de 220 euros liberalizado, pues casi mejor la opción 3.