Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Lo más triste es que cuando el cabrón asesino de farriquito se casó, salió en la tele unos gitanacos en sus coches , hartos de priva, incluso recuerdo que uno conducía un todoterreno con un pelotazo en la mano, y nadie se atrevió (guardias civiles) a pararlos, nisiquiera una triste prueba de alcoholemia.
Luego sales a cenar una noche y hay 50 controles, allí que se sabía lo que habría, nada.
Respecto a lo de los asesinos del hombre que intentó auxiliar a la niña que provocó el accidente, hay que imponer la ley del talión