El momento «mágico» del partido es cuando le sacan la segunda amarilla al tal Enzo, que más tonto no se puede ser. Le hace una entrada a Cucubarsí que lo levanta dos metros. Ya tenía una amarilla, y le muestran la segunda, aunque era roja directa.
Pues aún dicen los comentaristas que «el VAR puede entrar a rearbitrarla, así que pueden quitársela».
Yo pensaba, si le quitan esa amarilla más vale que España ya se retire y le den la Copa a los argentos, y por lo menos que se acabase esta pantomima.
No he visto a una selección más protegida que la Argentina jamás. No sé por qué, pero así ha sido.
España ha sido enormemente superior, no ha entrado en las provocaciones, ha sufrido las agresiones contínuas de esos hijos de cien mil putas y han ganado al final por aplastamiento.