Dedox y sangrado

Hay que reconocer que el tema es apasionante, y mira que yo también me eché a la calle en su día con la experiencia que comenté en un hilo en este subforo, pero lo de vivir de tu culo era cosa de maricones, intolerable por humillante, y porque en el ojete propio no entra ni el pelo de una gamba. Pero bueno, cada cual sabrá el uso que da al agujero que se ubica entre las posaderas.

En primer lugar decir, creo que en nombre de toda la forisma, que realizas una gran labor social con los más mayores, que se sienten solos muchas veces y necesitan del calor humano, de la compañía, de las caricias y esas mariconadas que a ti te gusta hacer. Con respecto al sangrado existe una solución evidente, que es utilizar más lubricante para que los dedos expertos y ajados de los abuelos se deslicen con mayor facilidad hacia tu colon. Ten en cuenta que con la edad se pierde colágeno y las manos y sus correspondientes articulaciones se hacen más duras, muchas veces se retienen más líquidos y al introducirse entre los pliegues de tu maltrecho ano la fricción es superior a una mano más joven.

Veo 1983 en tu nombre, lo que parece indicar que tienes 43 añazos, señal de que has alcanzado la cúspide de tu ciclo vital, y estás recogiendo los frutos de tu abnegada vida como practicante entusiasta del julandreo. Felicidades y tal.
No estoy muy de acuerdo contigo en algunas cosas. Un abuelo de 76 años me penetra con el dedo y te aseguro que a la velocidad que lo hace y con el ansia que lo hace muy pocos jóvenes lo harían igual. Me quede impresionado y le tuve que decir que lo hiciera más suave y más tranquilo. Ese es uno de los que me deja el culo más abierto.
Por otro lado, mu ojal ahora mismo es mi instrumento de trabajo. Por aquí han pasado muchos dedos y varios rabos. Lo único que pido es que no se me corran dentro. Algún viejo que se ha pasado de frenada se ha corrido dentro pero sino todos lo han respetado. Sigo cobrando 50€ el servicio. Sí, me levanto una pasta todos los días pero no sé hasta cuándo podrá ser así que mientras tanto a llenar la hucha.
 
Después de leer tu experiencia como jomles te diré que sigo prefiriendo que me taladren el ojal y tener unos cuantos billetes en el bolsillo. Además, tienes otro orificio, la boca. Si no te gusta que te penetren puedes chuparla y la pasta es la misma. Mi experiencia es que los abuelos se quejan muy poco y normalmente son ellos los que quieren chupar aunque hay excepciones. Y los de los dedazos en el ojal, al principio molesta pero una vez que te acostumbras aquello se dilata cada vez más rápido. La próxima vez que estés justo de pasta intenta sacar provecho de los agujeros de tu cuerpo. Ya verás que buen servicio hacen y la de € que te llevas por 5 minutos de servicio.
 
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