¿Te consideras epígono de san Agustín de Hipona?
En menopausia y pitopausia claro que se añora la juventud esfumada.
La generación de postguerra sabe que no se debe desperdiciar ningún alimento ni derrochar la economía familiar.
Las únicas uniones de ancianos son aquellas donde la familia se opuso en el pasado, pero se reencuentran con el cabello cano, recuerden la felicidad pizpireta de doña Cayetana con su último marido.
Regresa lo idéntico agravado.
Víctor @Redivivo @Categorico bien sabía gozar los recuerdos del pasado como haber vivido más de una vez.
Solamente añoramos la felicidad en el tiempo perdido.
No seas depresivo, yo considero que se puede regenerar, como la alopecia.
Recordad los poderes curativos del agradecido xenomorfo raptado de su hábitat en el Amazonas como la forma del agua.
José David @EternoNavegante
@Darkiano se mete vibradores dentro de su recto, dice sentir placer prostático, quizá no es igual al sexo anal. En las paradas reglamentarias del tacógrafo como transportista profesional de camiones trailer, también hace sexo oral a chicos.
Subnormal que idolatra el totalitarismo del genocidio en su propia población, los crímenes estatales en un país destruido en bandos opuestos de familias arruinadas.
El alma es el principio de vida del cuerpo.
¿Leíste el concilio Vaticano II?
Exacto, luego ni puedes enamorarte ni ellas recuperar su salud mental.
Hypocheimenon erótico genuino de la adolescencia.
A pesar de tu lucidez al dar la clave:
Dato producto de las convenciones sociales más acérrimas: mi primer beso lo di a los 18 años a una compañera de clase en selectividad. No follé con ella y mi segundo beso debió ser ya en la veintena. En mi adolescencia hubo poco lugar para el amor siendo que yo creía que sería precisamente el amor lo que me salvaría de mí mismo. Era aún más tonto que ahora. Quizás si hubiera tenido una adolescencia con amor y diversión ahora no sería este monstruo con ansias homicidas y autolíticas.
Comentemos un poco como vivimos esos años liminales. Apuesto a que muchos de vosotros lo...
Tomas la decisión que te reconforta la ficción de control, determinar el resultado, aún dañino para ti, contrario a tu deseo, un autosabotaje para creerse dueño del propio destino, por temor a llevar el timón de un barco en la tempestad sin poder dominar el rumbo de las vicisitudes, evitar pasarlo mal en la travesía, pero no intimar con ninguna ninfa después de Calipso.
La mujer que viaja sola es más adicta al sexo que la que sale a bailar sola en su ciudad.
No son más atrevidas por el terror a un secuestro con agresión sexual.
Todo cambiaría con una flamante plaza de profe de filo en institute.
Entonces los bulking de 6k calorías que inquietantes suenan a la luz de su intuición.
¿Daniela Blume?
Desquiciadas como todas las parientas con sus larvitas junto a los masoquistas sufridores, incondicionales obedientes sometidos de sus señoros maridos.
Dejar en visto es cosa de las nuevas tecnologías, pasa de mensajitos en redes con emoticonos.
Las molonas prefieren la antigua tradicional carta de amor manuscrita cual bonheur du jour.
Ellas responderán nudes equivalentes a tu savoir faire de momentum pregnante, cual aedo evocador.
Eros / Ágape
Ojalá los terroristas tuvieran miedo a la ciudadanía.
Si tan envidioso eres de los penes enormes, paga tu suscripción en Blacked como Kanye West.
La sensación del flechazo es la llamada del lapso temporal de dar vida a un vástago sano de buena mezcla en selfish gene pool.
Tiempo convulso de una época sin moral costumbrista cuando no existían ni las exparejas ni una legislación sobre el divorcio, la violencia de género, ni una ideología odiosa que las proclamara como nueva libertad, por terrible que fuera el matrimonio concertado previo al éxodo rural.
Llevar la sangre de tu amada en un vial colgado al cuello.
Coserse en el pecho el paño de la amada, cual arrebato literario de Pagnol.
Perversiones virtualizadas de quienes no se comían un rosco en la interacción cotidiana del patio, la discoteca y el concierto de música.
A "tomar café" invitan las maduras pellejas que ya están tronadas.
Mr Marcus quizá con la infiel pendona Silvia Saint.
La radiación, la droga... tan lejos como el criminal gremio veterinario.
Al menos un simpático perico puede sentir su conciencia libre de las hinchadas de mierda como Boixos Noi o Frente Atlético pues la diferencia frente a la escoria social es no haber matado a nadie.
Todo lo que no sea el enamoramiento adolescente será un pacto de conveniencia entre adultos obsesivos de la complicidad criminal.
Dada la maldad humana, no te cases con quien no sea tu flechazo juvenil, nunca.
Siempre es posible adoptar un huérfano en vez de lanzarse al infernal matrimonio.
Los Grunge al menos Smell like teen spirit entre los efluvios de THC
La psicoterapia cognitiva de parejas poco puede arreglar la unión de psicópatas incurables tal como el fanatismo religioso en la procreación.
Afortunadamente no te dan esos billetes para montarte el gallinero del doctor Villalón.
¿Has acudido a los archivos de pleitos de Hidalguía?
Leyendas del urbanismo, donde se encuentran los enamorados.
Ya está casada y lleva a los niños al cole.
Now or Never
Solamente quien se siente en vulnerabilidad biológica es consciente.
Nightmare, como yegua nocturna que no puedes domar.
Al menos no tienes el encefalograma plano de un juez.
Componed un soneto, aunque sea recitar sin canto del bardo.
Es tan ingenuo "no se le conoció pareja ninguna" como "el noviazgo de toda la vida".
Cita tus fuentes en vez de difamar, cobarde.
Memorias de d'Artagnan.
¿No te refieres al literato Jean Genet?
Internacional Obrera.
Para los pobres de espíritu.
¿Ni en la adolescencia?
Es como alguien que nunca ha ido a una discoteca de tardeo, mejor que creas que no te perdiste nada.
Richelieu en su testamento, cardenal, legislador y estadista modélico.
Hay umbrales de riqueza que no hay manera de disfrutar individualmente salvo en un legado, a través de una fundación, acciones anónimas de protección a los pobres.
El único psiconauta sensato de nuestra era es Escohotado.
Eso fue después del owned a la sebosa ansiolítica alcalaína.
Presumías de innumerables amantes, no de haberte casado.