Fantasear con alguien de vez en cuando es de lo más común y corriente, la fidelidad no es prohibirse la atracción o la conexión por otras personas, es escoger no hacer nada a pesar de que la puedas sentir. Lo mejor que puedes hacer es no alimentar más el tema y aprovechar el subidón sexual y espiritual con tu marido, que igual hasta os viene bien para reverdecer laureles parejiles. De paso, haz por socializar, hacer amigos de verdad y abrirte al mundo, que ya no tienes edad para que te parezca un semidiós un tipo por ahorrarte la vergüenza de pedirle nosequé al camarero. Consejo patrocinado por la Conferencia Episcopal.