Bien, pero solo has visto el 50% de la historia y ni eso. Te has solidarizado, corporativismo fem estimada mamita.
Cuando yo tenia tu edad los viejos del lugar me contaban una historia, muchos de ellos:
- Las tias a partir de los 50 no les gusta la coyunda, se les cierra el coño...
Es decir, la Teoría PaiMei Estricta. Y doy fe, yo fui un damnificado de esa teoria.
Seguramente el ●maricón■ de tu padre con 50 años todavia tuviera el micropenis activo, se le pusiera juguetón muchos días al mes, y , al mismo tiempo, la ■puta● de tu madre nuuuunnnnca tuviera ganas.
Como ponen el los baldosines de las tabernas, sabiduría popular:
- Si no hay calor en el nido fuera lo busca el marido.
Más tarde, cosas de la vida, me contaron otra teoría que enlaza con el acaso de nuestra casquivana estimada:
-¿Cerrarse el coño? Jajaja, eso no se cierra
¡Como os engañan las mujeres! Eso es que se han cansado del mismo borrico....
Doy fe. Conozco abuelas sexagenarias bastante activas, de las que echarian por tierra la Teoria Paimei Estricta, y darían paso a la Contrarreforma de la Teoría Paimei.
K#rma y la xodienda no tiene enmienda
Lo único que les pasa es que se cansan del mismo, y en un alarde de fantasía romántica, creen que se enamoran de otro.
Para coger esa otra liana (aunque el experto en esto de coger lianas era karls) saben que el sexo es el arma que vuelve loco al hombre, y por arte de magia vuelven a querer follar.
Recapitulando: no es que el coño se les cierre a los cincuenta, es que se muestran como son de verdad y se relajan al dar la estabilidad familiar por sentada.
Si buscan emociones fuera, pues vuelven a hacer lo que hicieron de jovencitas: usar el sexo, que es el punto débil de los hombres, y el punto fuerte de ellas, ya que a ellas no les dice nada, no es adictivo en sus cabezas, pero saben que para el hombre es el talón de Aquiles.
Nunca, nunca, nunca, nunca, en ninguna etapa de su vida, les vuelve locas el follar, lo instrumentalizan, utilizan y explotan para lograr sus objetivos que NADA tienen que ver NUNCA con el fornicio en sí.
Medio, no fin en sí mismo.
Si tú descubrieras o descubrieses que cerrando los ojos tres veces la gente se doblega a tus deseos, cerrarías los ojos tres veces cada vez que quisieras conseguir algo de la gente, eso no significa que cerrar los ojos tres veces, el acto en sí, te vuelva loco, ni con veinte ni con cincuenta años.
Cuando ya tuvieras todo lo que tienes, dejarías de hacerlo por un tiempo, pero en cuanto quisieras algo nuevo, volverías a cerrar los ojos tres veces, pero en ninguna etapa de tu vida hacer eso te dio ningún tipo de placer, sólo lo que obtenías al hacerlo.
Se les cierra el coño a los cincuenta, sí, jejejeejejej, esto es como los tres ciegos palpando un elefante y cada uno de ellos palpaba una parte y se hacían unas ideas disparatadas de la verdadera forma del proboscídeo.
Los débiles hombres ante las mujeres igual: van con una venda en los ojos puesta hasta el final de sus vidas.