Que Candelo vivía de puta madre sin tener por qué conocer al sojas ni tomarse unas cervezas con él, que él estaba bien dedicándose a lo que el compromiso familiar exigía de él, compliendo el rol que elegisteis por un bien mayor y entregándose al mismo SIN MAYOR DRAMA por su parte.
Tan de puta madre no vivía. Psicológicamente llega un momento en que quedarse en casa cuando los hijos van siendo mayores no beneficia en ningún aspecto. Mi propia madre llegó un momento en el que le apeteció retomar estudios y buscar una ocupación, y estamos hablando de la generación anterior.
Necesitaba socializar, ganar su propio dinero por su autoestima, cotizar más para poder tener acceso a una jubilación. Ocupar la mente en cosas distintas. Yo veía lo que sentía cuando a veces hablábamos con conocidos y todos comentaban sus trabajos y sus cosas, y él no podía más que comentar algo de un trabajo de hace eones, veía cuando quería comprar algo extra y había que estudiar el gasto para que no descuadrara el presupuesto.
Por no hablar de la economía de una familia de cuatro, que todos sabemos lo que cobra un funcionario estatal. Que se vive, si, pero a lo mejor nos apetece poder hacer cosas distintas para las que oh sorpresa, hace falta dinero.
Ese rol se eligió por beneficio familiar hace once años. No es normal que se cronifique toda la vida. Hay que revisarlo.
Y ahora lo veo ilusionado con su uniforme, sus nuevos compañeros que ya le han propuesto que se una a algún almuerzo para conocerse aunque aún no haya empezado (ahí no voy a acoplarme yo, tranquilos), preparando la formación para cuando se incorpore... Y lo veo más feliz que en el sofá quejándose de que su vida es todos los días igual.
No estaba premeditado que se fuera con el nerd a la empresa y que se hicieran coleguis, pero mira, así salió, hablé en un grupo grande de compañeros de que estaba buscando trabajo y él se lo ofreció, nadie más tenía nada ni se molestó en ayudar. Son dos hombres que se parecen en muchas cosas y es normal que congenien. Lo sospechoso hubiera sido evitar por mi parte todo contacto entre ellos.
Mis encuentros con él en el trabajo han sido cordiales y sin zorreo por parte de ninguno de los dos, colaborando en proyectos laborales sin arrancarnos la ropa encima de la fotocopiadora.