Es como ver a un crío de primaria siendo brutalmente toreado por una repetidora de secundaria. Se sabe cómo va a terminar esto. No entiende a las mujeres, no sabe cómo interactuar con ellas, pero se permite el lujo de interpretar que no es normal que invite a un tío en su casa para follar porque eso no se hace con un cualquiera.
Lo único anormal aquí es que no te la follaras, y ella lo sabe perfectamente. Pero ningún problema, te ha dado las gracias, la conquista avanza imparable.