GEBRE el pequeño duende etíope corre esta noche la final de los 10000 m en Atenas. Tiene mi admiracion y también todas mis simpatías. Siempre amable y brillante, lleno de fuerza y de talento. Su derrota está anuncianda, pero no por eso se dará por vencido. Para ganar a Gebre hay que correr mucho mucho, casi que hay que matarlo. Hoy es la ultima oportunidad para verlo en la pista, para seguir su estela liviana y dulce, para sentir su correr ligero de duende sobre las puntas de los pies. Incluso a BEKELE le dolerá su derrota.